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Una mierda muy rentable

Mancha verde transforma los residuos orgánicos en humus de lombriz, muy apreciado en la agricultura ecológica

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Sí, ha leído bien. En este mundo, hasta la mierda puede ser rentable. Sobre todo si trata de los excrementos de lombriz, que cotizan como el gourmet de los abonos tanto para uso agrícola como para jardinería. Y, además, son un atractivo sistema de reciclaje.

Estos anélidos son capaces de digerir cualquier tipo de desecho orgánico adecuadamente tratado. Para ello, su aparato digestivo desprende unas potentes bacterias que se encargan de absorber la mayor cantidad posible de alimento. Una vez satisfecha su hambre, esas bacterias son desechadas a través de las heces, dando lugar a un humus mucho más rico en nutrientes que los otros abonos naturales e incluso químicos.

La empresa se define como el mayor productor de humus de Europa

Este proceso, por supuesto, no es la última novedad de las revistas científicas, aunque tampoco es vox pópuli, ni siquiera entre los agricultores. 'Todavía me encuentro con muchos productores que se ríen diciendo: me quieres vender mierda de lombriz. Y desconocen que otros la usan con éxito en España desde hace 30 años', comenta José Agustín Molero, director comercial de Mancha Verde, empresa que fundó su padre en 1982 y que ahora se define como 'posiblemente la mayor productora de humus de lombriz de Europa'.

En la actualidad, produce más de dos millones de kilos al año de este preciado estiércol, que proceden del reciclaje de más de cinco millones de kilos de otros desechos orgánicos.

El negocio de los Molero comenzó casi por casualidad a principios de los años ochenta del siglo pasado en la granja de conejos que la familia tenía en Ciudad Real. 'Teníamos un exceso de excrementos a los que no podíamos dar salida porque en la zona había excedente de estiércol', recuerda José Agustín.

La demanda de lombricultura casera está despuntando

Su padre contó el problema a amigos y conocidos, y pronto surgió la idea: una pequeña explotación de lombricultura podría solucionarlo. 'Acotamos 30 metros cuadrados de nuestra finca para lo que en principio era producción propia (transformar los desechos de los conejos y vender el producto resultante)', comenta José Agustín. Vieron que era mucho más rentable y los primeros 15 lechos (media que se utiliza para las granjas de lombricultura) se han transformado en 5.300. Y los metros cuadrados dedicados a la producción de humus de lombriz han pasado de 30 a 17.000. 'Ahora estamos en pleno proceso de ampliación, hemos comprado dos fincas de 23.000 y 10.000 metros cuadrados porque durante los dos últimos años no hemos tenido suficiente producto para atender la demanda', añade.

José Agustín y su hermano Juan Carlos venden su producto estrella, que han bautizado como Planta Verde, directamente a productores de las principales zonas agrícolas de España y también a empresas de jardinería. En comercios, sólo puede encontrarse en la cadena de supermercados manchegos La Despensa. 'Hemos rechazado trabajar con grandes cadenas de distribución porque ponen condiciones tan leoninas que nos harían perder nuestra independencia y no compensa', aseguran los dueños de Mancha Verde.

Ellos prefieren ir poco a poco. Además de su producto estrella, están ampliando la oferta con la instalación de pequeñas producciones de lombricultura en casas particulares, donde las utilizan para reciclar desechos y conseguir abono natural para cultivos ecológicos. Una demanda que está por explotar.