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Miles de católicos aguardaron fin de la misa en San Patricio para ver al Papa

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Miles de fieles, muchos de ellos hispanos, aguardaron hoy cantando y emocionados el fin de la misa oficiada por Benedicto XVI en la catedral de San Patricio, la primera celebrada por un Papa en un templo considerado como el símbolo de la Iglesia Católica en Estados Unidos.

Con guitarras y entonando canciones religiosas, ondeando banderas de diferentes países, muchas de ellas de México y Colombia, y con pancartas, muchos católicos esperaron durante horas la salida del "Papamóvil" para ver unos segundos y de lejos a Benedicto XVI, que ofició una misa para el clero estadounidense en ese templo.

"Como colombiana que soy me hace mucha ilusión ver al Papa porque pocos papas han visitado mi país", dijo a Efe Camila Jiménez, una estudiante del país latinoamericano, que también expresó su deseo de que "así como Benedicto ha venido a Estados Unidos a ayudar, me gustaría que fuera a Colombia".

Muchos madrugaron también para encontrar un buen sitio desde el que avistar al jefe de la Iglesia Católica, entre ellos la estudiante española, María Olmos, quien dijo a Efe que se había levantado "tempranísimo para venir a ver al Papa".

"Estoy muy orgullosa de que haya tanta gente. Es la primera vez que voy a ver al Papa, y me parece increíble, solo con verle me ha compensado madrugar tanto", dijo la española.

El Papa ofició hoy una misa en la catedral de San Patricio, la primera pontifical en ese templo que cada domingo celebra sus oficios en 35 idiomas, para 3.000 sacerdotes, diáconos y otros religiosos, y a la que también asistieron las autoridades civiles del estado de Nueva York.

La archidiócesis de Nueva York instaló dos pantallas de televisión gigantes a ambos lados de la catedral para los más de 5.000 fieles y turistas que se congregaron para ver a Benedicto XVI y recibir su bendición.

Tras la misa pontifical, el Obispo de Roma realizó un paseo en su "Papamóvil", que entre gritos y aplausos de los católicos asistentes recorrió por la Quinta Avenida el tramo que va desde la calle 49 a la 72, en que se ubica la residencia del nuncio papal ante la ONU, Celestino Migliore.

Allí se dirigió para almorzar el pontífice, que durante su estancia en la Gran Manzana está degustando los platos que para él confecciona la cocinera Lidia Matticchio Bastianich, propietaria de un restaurante en la ciudad y principal estrella del programa de cocina de la televisión pública estadounidense.

Por la tarde, Benedicto XVI se dirigirá hasta el seminario de St. Joseph, en la localidad neoyorquina de Yonkers.

El Papa se reunirá allí con cincuenta niños y jóvenes minusválidos o enfermos, y con los que hablará individualmente.

En ese acto, que cierra el segundo día de estancia de Benedicto XVI en Nueva York y el quinto en Estados Unidos, una joven cantante estadounidense, ganadora del reality musical "American Idol" en 2002, Kelly Clakson, de 25 años, interpretará para él el "Ave María" de Franz Schubert.

El domingo, último día de estancia de Benedicto XVI en Estados Unidos, la visita papal se centrará en la "zona cero", devastada por los ataques terroristas de Al Qaida contra las Torres Gemelas, en donde casi 3.000 personas perdieron la vida.

La celebración de una misa en el estadio de los Yankees, ubicado en el barrio del Bronx, de mayoría hispana, y que tiene capacidad para albergar a más de 57.000 personas, pondrá el broche final a un viaje de seis días.

Con este viaje el Vaticano ha querido reconfortar y ayudar a cerrar las heridas que en EE.UU. han causado desde 2002 los miles de casos de abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes.