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Miles de colonos protestan contra la moratoria para la construcción en Cisjordania

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Miles de colonos judíos se concentraron esta tarde frente a la residencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en Jerusalén, para protestar por la moratoria de diez meses en la construcción de los asentamientos en Cisjordania.

Bajo el lema de "Romper la congelación", en referencia a la suspensión temporal de la edificación en las colonias, alrededor de 6.000 participantes expresaron su rechazo a la medida, adoptada el pasado 25 de noviembre por el Gobierno israelí.

El Ejecutivo de Netanyahu resolvió suspender la construcción de nuevos edificios en los asentamientos judíos en lo que consideró un gesto encaminado a reanudar el proceso de paz en Oriente Medio, aunque no cuenta con el beneplácito de los palestinos.

"Judea, Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania) y Gaza seguirán construyendo", "En la Declaración de Derechos Humanos los judíos no están incluidos", o "Un judío no echa a otro judío", eran algunas de las leyendas de las pancartas que portaban los manifestantes.

La céntrica Plaza París fue el escenario elegido por el Consejo de Asentamientos judíos Yesha que convocó la concentración, que contó con menor participación de la esperada.

Entre los asistentes, además de colonos residentes en Cisjordania, también se encontraban numerosos vecinos de Jerusalén de la derecha nacionalista, que temen que la moratoria sea el primer paso antes de la suspensión de la construcción en la ciudad santa.

Entre los participantes había numerosos grupos de jóvenes que portaban lazos de color naranja llamativo, símbolo de la oposición y resistencia férrea por parte de los colonos a la evacuación forzosa de la franja de Gaza en 2005 bajo el Gobierno de Ariel Sharón.

"Los judíos tenemos derecho a vivir en cualquier lugar de esta tierra y no necesitamos que venga nadie a decirnos dónde podemos construir y dónde no", declaró a Efe uno de los asistentes Zvi Abramovich, residente en la ciudad antigua de Jerusalén.

Entre los carteles que portaban los manifestantes figuraban varias alusiones al supuesto papel de EEUU y de su presidente, Barack Obama, en la decisión del Ejecutivo israelí.

"Entiendo que Bibi (como se conoce popularmente a Netanyahu) esté sometido a mucha presión para mostrar que quiere hablar con los palestinos. Pero lo único que podemos hacer para obligarlos a sentarse a la mesa de negociaciones es construir cuanto más podamos para que se den cuenta de que no les queda tiempo", apostilló Abramovich.

Las protestas se producen a pesar de que el propio Netanyahu y varios miembros de su gabinete hayan garantizado a los colonos que se trata de una paralización parcial y que cuando concluya el plazo establecido se retomará la edificación.

Pero Oznat Shubeli, residente en el asentamiento judío de Kedumim, cree que no hay garantías: "Tenemos miedo de que Netanyahu no cumpla con su palabra. Sólo esperamos que nos deje construir en silencio nuestra casa", dijo.

El presidente del Consejo de Asentamientos Judíos Yesha, Daniel Dayán, declaró a la televisión pública israelí que "nuestra misión es construir en la Tierra de Israel, y queremos completarla con ayuda del Gobierno, pero si no lo haremos por nuestra cuenta".

Y sobre una tarima montada especialmente para la ocasión y a escasos metros de la tienda en la que voluntarios guardan una permanente vigilia por el soldado Guilad Shalit, capturado por milicias de la franja de Gaza, otro dirigente de los colonos no dejaba lugar a ambages: "La historia de la Tierra de Israel no se puede congelar. Seguiremos construyendo contigo Bibi, o sin ti".

Desde que se anunció la moratoria hace dos semanas los colonos se han enfrentado con las fuerzas de seguridad que escoltan a los inspectores militares que supervisan la aplicación de la medida, que no incluye Jerusalén Este.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) la rechaza al considerar que es insuficiente porque no incluye Jerusalén Este, ni 3.000 viviendas donde se han puesto los cimientos, ni infraestructuras públicas como escuelas, centros de salud o sinagogas.

La Hoja de Ruta, el plan de paz lanzado en 2003 por el Cuarteto de Madrid (ONU, EEUU, UE y Rusia), obliga a Israel a detener toda edificación en las colonias judías, tanto de Jerusalén Este como de Cisjordania.