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Miles de laicos salen en procesión en L'Hospitalet

Las procesiones de la Cofradía 15+1 son de las que más personas congregan en la Semana Santa en Catalunya. Su peculiaridad es que las organizan los parroquianos de un bar y que no participa estamento eclesiástico alguno

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L'Hospitalet de Llobregat ha acogido este Viernes Santo la procesión laica más popular de entre las que organiza desde hace tres décadas la Cofradía 15+1 y que ha sido presenciada por miles de personas.

Se trata de una iniciativa que nació en el seno de la comunidad andaluza por la añoranza de su tierra, y el nombre de la cofradía alude a sus 15 fundadores y a la localidad donde se creó.

De entre las cinco procesiones que organiza la Cofradía 15+1, la más multitudinaria es la que se ha celebrado esta mañana en L'Hospitalet, que ha congregado a miles de personas para seguir la salida de los pasos de Jesús Nazaret y la Virgen de los Dolores, aunque la más emotiva es la de esta noche, la del Cristo de la Expiación.

Las procesiones de la Cofradía 15+1 son de las que más personas congregan en la Semana Santa en Catalunya, y su peculiaridad es que las organiza una cofradía gestada hace tres décadas entre los parroquianos de un bar y en la que no participa estamento eclesiástico alguno.

El presidente de la 15+1, Manuel Romera, que este año se estrena en el cargo, recuerda que las procesiones nacieron 'como una iniciativa popular y así continúan' y que la 15+1 organiza cinco procesiones desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección.

Cada uno de los pasos está integrado por 400 personas entre miembros de la centuria romana, costaleros, nazarenos, capataces y músicos.

Las procesiones 'laicas' de L'Hospitalet se crearon en 1977 cuando un grupo de personas seguía las procesiones de Sevilla en televisión en un bar del barrio de Pubilla Casas, de L'Hospitalet.

Al sentir añoranza de su tierra, los miembros de aquel grupo dibujaron la imagen de la Virgen en un delantal y la sacaron en procesión por las calles del barrio, en la mesa del bar, en la que colocaron un altar improvisado con una caja de cerveza.