Publicado: 08.03.2014 20:56 |Actualizado: 08.03.2014 20:56

Miles de mujeres claman contra el "Gobierno machista y patriarcal"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El mensaje ha sido claro este 8 de marzo: "En mi útero no se legisla". El proyecto de reforma de ley del aborto que impulsa el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón ha sido el foco en el que se han centrado las críticas de miles de mujeres en las calles de Madrid y otras ciudades del país como Barcelona, Valencia o Zaragoza.

Una auténtica marea de color violeta ha recorrido la capital desde la Plaza de Cibeles hasta la Plaza de España en esta cita anual que reivindica los derechos de las mujeres. Una manifestación "mucho más numerosa" que años anteriores, han asegurado a Público algunos colectivos que están presentes en la marcha año tras año.

Desde asociaciones de mujeres a colectivos feministas, partidos políticos, sindicatos y distintas plataformas han clamado contra la reforma del aborto, contra el Gobierno, contra Gallardón y contra la Conferencia Episcopal. "Aborto libre y gratuito", "Fuera los rosarios de nuestros ovarios" o "Mi cuerpo es mio y sólo mio" han sido algunos de los lemas que se han mezclado con el ritmo de las batucadas y los gritos que pedían la dimisión del titular de Justicia.

Pero el aborto no ha sido la única reivindicación de esta protesta. La violencia machista y la igualdad salarial han sido otros dos ejes importantes, como han recordado cientos de carteles y la pancarta que abría la manifestación, en la que se leía "En nuestros úteros No se legisla, nuestros cuerpos NO se maltratan, nuestros derechos NO se recortan".

"Nos están recortando en todo, todos los derechos, y las mujeres nos vemos doblemente afectadas", explica Carmen Camino, una estudiante de 21 años que sostiene un pancarta en la que pone "madre libre". Con un símbolo feminista pitando en violeta en cada mejilla, la joven asegura que "ni el Gobierno ni nadie puede decirle a la mujer qué puede y qué no puede hacer con su cuerpo".

"Nos están haciendo retroceder a otra época muy oscura para la mujer" Ana Rodríguez, algo más mayor pero con la misma energía, recuerda cuando no se podía abortar en España. "Algunas amigas tuvieron que salir del país para abortar. La ley del PSOE no es perfecta, pero al menos evita que corramos riesgos si no queremos tener un hijo, por el motivo que sea. Nos están haciendo retroceder a otra época muy oscura para la mujer", apunta esta jubilada totalmente vestida de morado.

Familias enteras han querido protestar este 8 de marzo, en el que también se han visto a muchos varones, porque como se encargan de recordar,"la igualdad es cosa de todos". No ha faltado siquiera una original procesión. El "santísimo coño de todos los orgasmos" ha recorrido la Gran Vía sobre los hombros de unas particulares nazarenas que en lugar de capirotes portaban capuchas moradas. Una ácida crítica a la influencia de la Iglesia en esta ley impulsada por el PP.

También han estado presentes algunos representantes políticos, como la portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Soraya Rodríguez, que en declaraciones a Público ha dicho que "este 8 de marzo es muy "El Gobierno que quiere quitarnos derechos por los que ya hemos luchado mucho"especial porque decimos que no a un Gobierno que quiere arrebatarnos unos derechos por los que ya hemos luchado mucho para lograrlos". "Las mujeres de este país no vamos a permitir que un proyecto como el de Gallardón salga adelante", ha afirmado mientras sostenía la pancarta del cortejo de su partido, en el que se leía "por la libertad de la mujeres".

Sara Porras, responsable del área de Mujer de Izquierda Unida Comunidad de Madrid, también ha estado tras la pancarta del grupo de su partido, que decía "aborto libre y gratuito". "Este día es muy necesario, hoy más que otros años", apunta. "Tenemos que demostrar en la calle que estamos en contra de esta  ley que pone en peligro la vida de las mujeres. Este 8 de marzo es crucial, pero vamos a seguir movilizándonos, vamos a seguir luchando contra este proyecto tanto en la calle como en las instituciones. Aunque haya muchas diferencias dentro del movimiento feminista, en torno a esta ley hay unidad total", ha dicho.

IU: "Vamos a seguir luchando contra esta ley en la calle y en las instituciones"

La columna, que ha ocupado los dos sentidos de la calle Alcalá y, después, de la Gran Vía, ha llegado hasta el punto donde finalizaba cuando el final de la manifestación aún marchaba por Alcalá. Las trabajadoras de Coca-Cola en la fábrica de Fuenlabrada cerraban la manifestación recordando su protesta con el cierre de la planta y el boicot a la marca, pero sobre todo, reclamando la igualdad salarial entre los y las trabajadoras.

En Barcelona, la manifestación unitaria convocada por la Coordinadora Feminista, se ha iniciado en la plaza Universidad para terminar en la de Sant Jaume, bajo el lema de "Yo decido, yo desobedezco. Aborto libre y gratuito".

La manifestación, a la que han asistido pocos líderes políticos, se ha convertido en un clamor contra la reforma de la ley del aborto.

Detrás de la pancarta "Ni un paso atrás: desobediencia feminista", han recorrido las calles de Valencia miles de personas para exigir sus derechos y denunciar que la crisis económica está sirviendo "de excusa" para acometer recortes en los servicios básicos, "en un claro ataque contra los intereses de las mujeres", concluyendo con una perfomance, escenificando un aqueelarre, y una mascletá de globos tras la lectura de un manifiesto.

La de Zaragoza también ha concentrado a varios miles de personas "más indignadas y enfadadas que nunca" por los recortes, según la portavoz de la Coordinadora de Organizaciones Feministas, Cristina Jiménez, quienes han exigido la libertad de la mujer para decidir sobre sus derechos sexuales y reproductivos y la igualdad salarial con el hombre.

La marcha de la capital aragonesa ha recibido el respaldo de las convocadas por la dignidad que venían desde Navarra, Catalunya y otros puntos de Aragón.

También las críticas al aborto han copado las concentraciones celebradas en Sevilla, Santander, Palma de Mallorca, Albacete y Logroño y León.

En Las Palmas, la iniciativa se ha celebrado a ritmo de Carnaval, ya que se ha escenificado un peculiar entierro de "la Gallaradina", en el que unas carnavaleras viudas han quemado el anteproyecto de ley del aborto.