Publicado: 01.11.2013 14:33 |Actualizado: 01.11.2013 14:33

Miles de portugueses claman contra la nueva batería de recortes

Los Presupuestos para 2014, que han superado el primer trámite parlamentario, prevén un ajuste de 3.900 millones a costa del sueldo de empleados públicos y pensionistas

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Miles de personas convocadas por el principal sindicato de Portugal, la CGTP, se congregaron este viernes frente al Parlamento luso para mostrar su rechazo a los Presupuestos para 2014, que recogen nuevos recortes y un ahorro del gasto público a costa de reducir el salario de trabajadores y pensionistas del sector público.

Los manifestantes recorrieron la céntrica calle Sao Bento y se congregaron junto a la Asamblea General de la República mientras los diputados, en el interior del edificio, debatían el texto presentado por el Ejecutivo luso por segunda jornada consecutiva. El documento, como estaba previsto, ha pasado el primer trámite parlamentario sin problemas gracias al apoyo de la coalición conservadora en el Gobierno, que cuenta con mayoría absoluta en la Cámara. La votación definitiva se realizará a finales de noviembre.

"El pueblo no da la espalda a lo que pasa en el Parlamento"

Con pancartas en las que se podía leer la palabra "delincuentes" y constantes proclamas que calificaban el proyecto presupuestario de "robo", los manifestantes reflejaron su frontal oposición al recorte del gasto público que recogen estos Presupuestos. Jubilados, miembros de la Federación Nacional de Profesores, estibadores y otros representantes de la Comisión General de Trabajadores Portugueses (CGTP, de orientación comunista y con más de 600.000 afiliados) formaron parte de la protesta, durante la que censuraron las medidas de austeridad aplicadas por el Gobierno a instancias de la troika.

El líder del sindicato, Arménio Carlos, anunció durante esta concentración una nueva protesta en el mismo escenario que hoy para el próximo 26 de noviembre, cuando está previsto que se celebre la votación final de los Presupuestos. "Para hoy ya habíamos anunciado una gran manifestación, y aquí estamos. El pueblo no da la espalda a lo que pasa en el Parlamento", consideró el secretario general de la CGTP.

Además de pedir el fin de la política de ajustes y recortes seguida por Portugal durante los últimos tres años -desde que solicitara el rescate financiero de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- y la celebración de elecciones anticipadas, Arménio Carlos citó entre sus reivindicaciones la recuperación de jornadas festivas como la de hoy, 1 de noviembre que fue una de las cuatro jornadas eliminadas del calendario como parte del paquete de austeridad aprobado en los Presupuestos para 2013.

Las cuentas para 2014, que recogen nuevos recortes del gasto público y mantienen la elevada presión fiscal para el próximo ejercicio, fueron defendidas por el Ejecutivo como la mejor vía para cerrar con éxito el programa de ajustes acordado con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) como contrapartida por el rescate financiero. Apenas uno de los 132 diputados pertenecientes a los dos partidos conservadores en el Gobierno se distanció del resto de sus compañeros y votó en contra del documento, mientras que entre la oposición -socialistas, comunistas, los marxistas del Bloque de Izquierda y ecologistas- hubo unanimidad.

El viceprimer ministro asegura que Portugal "es un esfuerzo a la espera de recibir el alta"

El número dos del Ejecutivo, Paulo Portas, recordó en el parlamento que serán los últimos presupuestos aprobados con el país bajo la asistencia financiera internacional lo que, en su opinión, pondrá fin "a la pesadilla del rescate". "Somos como un enfermo a la espera de recibir el alta", argumentó el viceprimer ministro portugués, quien acusó a los socialistas de ser "rehenes de la estrategia de decir no a todo".

Para no necesitar de un segundo rescate, Portugal debe todavía restablecer su acceso normalizado a los mercados para colocar deuda a largo plazo a cambio de intereses sostenibles, algo que analistas y expertos todavía ponen en duda. El Ejecutivo considera, sin embargo, que el documento aprobado supondrá una nueva prueba para los inversores de la firmeza del país para cumplir con sus compromisos. De hecho, los presupuestos para 2014 prevén un ahorro de 3.900 millones de euros en las cuentas públicas -que procederá en parte de los recortes en el salario de trabajadores y pensionistas del sector público- con el propósito de alcanzar la meta de déficit acordada con la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI), del 4% del PIB.

Desde la bancada socialista, el líder del partido, António Jose Seguro, insistió en que el primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, "engañó sin pudor a los portugueses para conseguir sus votos" en los comicios legislativos de 2011. "Passos Coelho prometió no aumentar los impuestos, no cortar el salario, no despedir trabajadores y jamás reducir de forma retroactiva las pensiones. Llegó al poder, rompió sus compromisos e implementó una agenda radical que desmantela el Estado social", subrayó Seguro.

Los comunistas lusos acusaron al Ejecutivo de "cabezonería insoportable" por no darse cuenta del efecto recesivo de la austeridad que, en su opinión, se verá agravada con los presupuestos para 2014, mientras que los marxistas reclamaron elecciones anticipadas para poder "renegociar la deuda" con los acreedores internacionales. La economía portuguesa ha dado recientemente señales de una ligera mejoría, aunque todas las previsiones apuntan a que el país cerrará 2013 por tercer año consecutivo en recesión a la espera de que en 2014 regrese a la senda del crecimiento.