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Los militares fallecieron en el acto por la "muy elevada" carga explosiva, según Chacón

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Los militares fallecidos en el atentado de hoy en Afganistán, el sargento Manuel Argudin y la soldado Niyireth Pineda, murieron en el acto debido a la "muy elevada" carga explosiva del artefacto escondido en la pista por la que circulaba el vehículo blindado "Lince".

Así lo ha asegurado la ministra de Defensa, Carme Chacón, en la rueda de prensa ofrecida en la sede de su departamento para informar de los detalles del ataque.

El blindado en el que iban Argudin y Pineda, junto a los tres soldados heridos, era el primero de un convoy de siete vehículos -cuatro "Lince" y tres RG-31-, todos ellos con dispositivos de alta seguridad contra minas.

El convoy partió a las 8.30 horas desde la base avanzada en Ludina hasta la base de Qala i Naw, donde está el grueso de las tropas en la provincia de Badghis, al oeste del país.

Chacón ha relatado que la explosión tuvo lugar a las 9.45 horas cerca de la localidad de Acesca, a unos 20 kilómetros de Qala i Naw, cuando los blindados realizaban una patrulla de reconocimiento y presencia en la llamada Ruta Lithium, una de las carreteras neurálgicas de esa región afgana.

La mina escondida por los insurgentes, conocida en el argot militar como artefacto explosivo improvisado, se activó al paso del primer vehículo.

Según Chacón, las primeras investigaciones apuntan a que la carga de explosivos fue "muy elevada", con al menos 20 kilos, aunque podría ser, incluso, superior.

Esta cantidad fue la que los talibanes emplearon en el atentado cometido el pasado día 18, la mayor utilizada hasta entonces, en el que resultaron heridos cinco militares, dos de ellos de gravedad.

"Hace una semana, los ocupantes salvaron la vida. Hoy, por desgracia, por la potente explosión, ha habido dos militares muertos y tres heridos", ha lamentado Chacón.

La explosión de hoy alcanzó el lado derecho del vehículo, donde viajaban los dos muertos.

El sargento, que iba como jefe del pelotón, ocupa el asiento del copiloto y la soldado, iba justo detrás de él.

La titular de Defensa ha informado de que no se teme por la vida de los tres soldados heridos.

Roi Villa sufre fractura de tibia y peroné en la pierna derecha; Jonhy Alirio Herrera, fractura de tibia derecha y húmero derecho, y Rubén Velázquez, contusiones múltiples y heridas leves.

Los médicos que viajaban en uno de los blindados RG-31, acondicionado como ambulancia, atendieron a los ocupantes del vehículo tras la explosión.

Después de certificar la muerte de Argudin y Pineda, procedieron a la evacuación de los heridos al hospital Role 2 de Bala Murghab, mientras que los fallecidos fueron llevados a la clínica de Herat.

La ministra ha afirmado que tras conocer el atentado, dio cuenta de él al Rey y al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con quien ha estado en contacto durante toda la jornada.

También ha facilitado información a los portavoces de los grupos parlamentarios, a los que ha comunicado que comparecerá en el Congreso lo antes posible después de registrar mañana la petición.