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Los millonarios se lucran comprando deuda del Estado sin pagar al fisco

Las ricos adquieren bonos durante sólo unos días y los bancos les remuneran por ello. No pagan impuestos temporalmente por el beneficio logrado. Este año han disparado un 40% la inversión total en deuda 

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Las grandes fortunas hacían caso omiso hace dos años, ya en plena crisis, cuando el banco que les gestionaba su patrimonio les ofrecía deuda del Estado para invertir y sacar un rendimiento anual. Hubiera sido de gran ayuda para la financiación del país, pero les seguía pareciendo más atractiva la Bolsa, pese a los vaivenes, y hasta los depósitos bancarios.

Este año, algunos de los principales ricos radicados en España han decidido hacerse algo más patriotas porque han visto una buena oportunidad para lucrarse y sacar un gran beneficio con los títulos de deuda que emite España para financiarse en los mercados. Sólo entre enero y junio han aumentado un 40% la cantidad colocada en bonos del Estado, hasta 451 millones. Pero, además, logran una ventaja añadida porque más de la mitad de esa cantidad está invertida en deuda que sólo compran por días (los llamados repos, en jerga financiera) y el rendimiento que sacan no tiene retención fiscal, al contrario de lo que le sucede al común de los mortales con un depósito. Esto supone que no pagan impuestos por ello durante meses, hasta que no lo declaran.

Los grandes patrimonios se zambullen ahora en la deuda pública estatal, al igual que en la autonómica (que están empezando a comprar), porque les da mucha más rentabilidad que la Bolsa o los depósitos. Los bonos y obligaciones del Estado que han comprado los ricos en las emisiones realizadas superan, en general, el 4% y el 5% de interés. Y esto ha sido provocado por los especuladores, que llevan más de un año azotando a la deuda de los estados (que cotiza) y han obligado al Gobierno a ir subiendo una y otra vez la rentabilidad que tiene que ofrecer a los inversores que compran directamente estos títulos.

Los adinerados invierten un 9% más en los llamados repos

En cuanto al mecanismo con el que cuentan los pudientes para no pagar impuestos de forma temporal, se trata del dinero que meten en la adquisición temporal de activos o repos (repurchase agreement). De manera muy esquemática, funcionan así: cuando un rico recibe el dinero de una inversión que ha realizado, y en tanto piensa dónde lo vuelve a colocar, los bancos le ofrecen comprar títulos de deuda pública y le remuneran por ello. Lo que hace el banco es prestárselos a cambio de un dinero con el compromiso de recomprarlos al cabo de pocos días. Puede ser de un día para otro o hasta unas dos semanas como máximo, según la práctica habitual. El beneficio que consigue el gran patrimonio es la diferencia entre el precio al que adquirió esos activos y el que luego le da el banco al recomprarlos. Ese rendimiento que consigue con esa inversión no tiene retención fiscal previa, como confirmó el Ministerio de Economía y Hacienda.

'Es una forma de que las grandes fortunas tengan remunerada la liquidez y a los bancos les viene bien porque financian la cartera de títulos de deuda que tienen', señalan fuentes de una gran gestora de patrimonios. Traducido: es una forma de no tener el dinero parado, sin producir beneficios.

La familia Del Pino, la que más destina a productos sin retención

Estos productos, los repos, se hacen sobre activos de deuda o sobre depósitos en euros fuera de España, pero los adinerados españoles prefieren hacerlo sobre la deuda porque les rinde más, como un depósito y con la citada ventaja fiscal.

La fiscalidad especial de los repos es así desde su origen, desde que se crearon en 1987, explican en la Agencia Tributaria. Pero, aunque sea una alternativa legal de las clases adineradas para no pagar impuestos hasta la siguiente declaración de la renta, no deja de ser una discriminación, ya que no son productos que estén disponibles para el ciudadano de a pie. Para el pueblo llano sólo hay algo parecido: comprar Letras del Tesoro, que tampoco tienen retención fiscal previa (pero sí la tienen las obligaciones y los bonos, que son a más largo plazo y dan una mayor rentabilidad). Con esa ausencia de retención en los repos, los ricos pueden disponer libremente del dinero ganado durante meses para reinvertirlo.

En teoría, los ricos no pueden eludir, al final, pagar impuestos por esa rentabilidad. 'El rendimiento tributa sí o sí aunque lo reinviertan; no hay resquicio para no tributar', señala Diego de Miguel, experto fiscal del bufete CMS Albiñana & Suárez de Lezo. Aunque los gestores de las grandes fortunas ya se encargan de que la factura fiscal sea la mínima.

Adicae pide cambios para una mayor justicia fiscal para el pequeño ahorrador

Sin embargo, los ciudadanos de a pie no tienen posibilidades de sacar ese partido a su dinero. Primero, porque los bancos no les suelen ofrecer repos, alegando que son productos complejos. La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) reclama cambios para que no haya discriminaciones fiscales. 'Las grandes fortunas, además de tener ciertas ventajas fiscales, cuentan con un asesoramiento financiero que un consumidor medio no se puede permitir y, por eso, no accede a estos productos sofisticados', señala Paco Sanz, responsable de estudios y publicaciones de Adicae. La asociación pide 'cambiar la fiscalidad de los rendimientos de capital para que sea más justa con los pequeños ahorradores'.

Entre los privilegiados que acceden a esas ventajas fiscales figuran siete grandes fortunas que, entre enero y junio, destinaron 256 millones a esta adquisición temporal de activos: Alicia Koplowitz, Manuel Jove (exfundador de la inmobiliaria Fadesa), la familia Del Pino (dueña de la constructora Ferrovial), el inversor indio Ram Bhavnani, Isak Andic (propietario de la cadena Mango), el empresario Juan Abelló y los Polanco (del grupo mediático Prisa). Esto representa más de la mitad de todo lo que invirtieron en deuda pública.

Entre los más proclives a utilizar los repos están Alicia Koplowitz, Abelló y la familia Polanco, que sólo han comprado estos activos y no deuda directamente al Estado. Koplowitz, que vendió a su hermana Esther en 1998 su parte en la constructora FCC y, desde entonces, se dedica a sus inversiones, invirtió diez millones este año, menos que en 2010, eso sí. Abelló destinó 20 millones y los Polanco, 15 millones.

Mientras, los Del Pino han aumentado su inversión total en bonos del Estado un 50% este año, hasta 293 millones, a través de siete sicav, según los datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Y gran parte, 189 millones, están en activos temporales para lograr liquidez a corto plazo con ventaja fiscal.

Ahora, en el ranking, los Del Pino superan en títulos de deuda pública total al inversor indio Ram Bhavnani, que empezó con un bazar en Canarias y ha sido accionista principal en bancos como Zaragozano, Bankinter y Popular. Cuando la mayoría de ricos españoles, como Amancio Ortega (dueño del imperio Zara) o su exmujer, Rosalía Mera, no metían su dinero en deuda del país, Bhavnani ya era el mayor inversor en estos títulos. Ahora tiene 93 millones: 33 millones mediante sus sicav y, según declaró a Público, otros 60 millones mediante la sociedad que regenta sus bazares, Casa Kishoo. En repos, tiene poco.

Isak Andic, dueño de Mango y segundo hombre más rico de España, por su parte, ha invertido en repos cuatro veces más que el año pasado, 15 millones. Mientras, Jove no compra estos activos, aunque tampoco mucha deuda directa.