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Millones de recetas de antibióticos pediátricos son innecesarias

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Por Genevra Pittman

Un nuevo estudio realizado enEstados Unidos sugiere que los pediatras entregarían más de 10millones de recetas de antibióticos por año para enfermedadescomo la gripe y el asma, que no responden a esos fármacosporque no están causadas por bacterias.

Este mal uso de los antibióticos aumenta la resistencia delos microbios a los medicamentos, lo que hace que no denresultado cuando se los necesita.

"Los antibióticos son maravillosos. Hay veces que realmenteson necesarios y lo importante es saber cuándo", dijo BetsyFoxman, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública de laUniversity of Michigan, en Ann Arbor, quien no participó delestudio.

La investigación incluyó una muestra representativa de lapoblación de Estados Unidos de 65.000 consultas ambulatorias demenores de 18 años entre el 2006 y el 2008. Con códigosclínicos, los autores pudieron determinar el diagnóstico decada paciente y el fármaco indicado.

En total, los médicos habían recetado un antibiótico cadacinco consultas. La mayoría, a niños con problemasrespiratorios, como infecciones sinusales y neumonía.

Algunas de esas infecciones son bacterianas, pero casi uncuarto de todas las recetas de antibióticos las recibieronpacientes con enfermedades respiratorias que probablemente odefinitivamente no necesitaban un antibiótico, como bronquitis,gripe, asma y alergia.

Eso se traduce en más de 10 millones de recetas deantibióticos anuales que causarían más daños que beneficios,según escribe en la revista Pediatrics el equipo del doctorAdam Hersh, de la University of Utah, en Salt Lake City.

La mitad de todos los antibióticos recetados eran "deamplio espectro", es decir, contra una gran cantidad debacterias.

"Matan más bacterias buenas del organismo y lo vuelvenvulnerable a las bacterias resistentes a los antibióticos",señaló Hersh. "En muchos de esos casos, el uso de antibióticosno está indicado", agregó.

Foxman recordó que la eliminación de las bacteriasintestinales no dañinas está asociada con la aparición de asmay, más recientemente, obesidad.

"Pensamos en los antibióticos como una panacea, pero enrealidad van contra todo en el organismo. Al hacer desaparecerlos microbios con los que debemos convivir, podríamos estarcausando otras enfermedades que desconocemos", dijo Foxman.

Hersh señaló varios motivos por los que los médicos recetanantibióticos cuando no deberían.

"Uno es porque el diagnóstico no suele ser muy claro, comoocurre con las infecciones de oído. Se toma la decisión derecetar un antibiótico a pesar de la incertidumbre diagnóstica,sólo para estar más seguros", manifestó.

En esos casos, indicó, lo mejor es "esperar y ver"; volvera ver al niño en un par de días para evitar una indicacióninnecesaria.

"Si el médico sugiere un antibiótico, por ejemplo, para unainfección del oído, hay que preguntarle cuán seguro es eldiagnóstico. Si es incierto, hay que preguntarle si no seríamás seguro esperar uno o dos días bajo control, en lugar deempezar a utilizar un antibiótico inmediatamente", aconsejó elautor.

FUENTE: Pediatrics, online 7 de noviembre del 2011