Publicado: 06.07.2012 09:57 |Actualizado: 06.07.2012 09:57

Los mineros cumplen 40 días de huelga indefinida

Asturias amanece con nuevos cortes de carretera tras los duros enfrentamientos entre mineros y policías que tuvieron lugar durante la noche en Pola de Lena en los que una niña y una mujer fueron heridas por el fuego cruzado

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Hoy se cumplen 40 días consecutivos de huelga indefinida en las minas de Asturias, León y Aragón, unas jornadas que se han caracterizado por la alta conflictividad que se ha vivido en las cuencas. Durante todo este tiempo se han repetido prácticamente a diario los cortes de carretera y vías ferroviarias y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Sin embargo, pese al recrudecimiento del conflicto y la escalada de violencia, los trabajadores del carbón siguen contando con un gran apoyo social en las zonas mineras.

Esta mañana, los huelguistas han cortado desde las 6:30 con barricadas los accesos al Pozo Santiago, donde se han hecho fuertes en las instalaciones de la mina y se han enfrentado con los antidisturbios de la Guardia Civil, los GRS. Este episodio se ha producido tan solo unas horas después de que terminaran los duros enfrentamientos que tuvieron lugar durante la noche de ayer en la localidad de Pola de Lena, según informa el diario asturiano La Nueva España.

Durante esta noche varios grupos de trabajadores cortaron la autopista A-66 en ambos sentidos, a la altura del kilómetro 59,5, en el concejo de Lena, donde esperaron preparados a la llegada de la Guardia Civil. Después de tres horas de interrupción del tráfico llegaron los agentes, que fueron recibidos con un intenso fuego de "lanzadores", los lanzacohetes artesanales que utilizan los mineros, y todo tipo de objetos. Mientras algunos huían y continuaban con la refriega por los bosques, otros fueron hacia el Pola de Lena, donde algunos vecinos se sumaron a la protesta y los enfrentamientos se extendieron por las calles del casco urbano.

Una niña ha sido hospitalizada después de recibir un pelotazo de la Policía

En mitad de los enfrentamientos una de las pelotas lanzadas por las fuerzas de seguridad alcanzó a una niña que se encontraba asomada a la ventana de su casa y le provocó heridas en la parte derecha de la cara por las que tuvo que ser atendida en un hospital. Por otra parte, la Guardia Civil ha informado de que otra mujer que se encontraba en su casa también sufrió cortes en la cara después de que un objeto impactara en la ventana de su domicilio, según recoge Efe.

El director general del cuerpo armado, Arsenio Fernández de Mesa, ha asegurado que los choques durante estos días han dejado 60 agentes heridos. Preguntado durante una entrevista en RNE sobre una posible actuación policial desproporcionada, Fernández de Mesa se ha limitado a responder: "¿La proporcionalidad cuál es? ¿que cuando a uno le insultan devolver el insulto, cuando a uno le escupen devolver con un escupitajo?".

Durante este tiempo las mujeres también han cumplido su papel en la protesta. Han salido a la calle una y otra vez a manifestarse junto a sus maridos, hijos y padres mineros. A ellas también se unen las mujeres que trabajan en el pozo junto a los hombres, pero con el peso de una tradición que reserva la violencia a los varones, en muchas ocasiones ellas van a la huelga con las esposas y no con sus compañeros. Sin embargo, a fuerza de marchas y cortes de tráfico con sentadas, se han hecho su lugar en la lucha. Fueron ellas, y no los hombres, las que consiguieron entrar en el Senado y hacer visible su reivindicación delante de los representantes políticos, consiguiendo de esta forma una mayor visibilidad mediática.

Durante la tarde de ayer marchas de mujeres, mineras y esposas de mineros, recorrieron las calles tanto de Oviedo como de León en protesta contra los recortes del Gobierno y en apoyo a la 'marcha negra', según informa la agencia Efe. Al grito de "aquí están, así son, las mujeres del carbón", la comitiva de Oviedo caminó hasta la sede del Partido Popular donde realizaron una sentada en la que entonaron el emblemático himno minero 'En el pozo María Luisa'. La misma canción fue coreada en León frente al Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación, en apoyo a los seis trabajadores del carbón que permanecen encerrados en la institución desde el pasado 4 de junio.

Una de las portavoces del grupo asturiano, la minera Patricia Fernández Cea, depositó un pedazo de carbón en la puerta de la sede del PP mientras decía: "Vosotros que sois tan católicos y vais tanto a misa, cumplid los mandamientos de no robar y mentir; si Jesucristo dijo que hay que ayudar a los necesitados, repartir vosotros con la minería, que nosotras os dejamos un presente: un trozo de carbón de nuestras minas".

Junto a los cortes de ruta, los sindicatos han puesto en práctica otros métodos de protesta, como el encierro de trabajadores en los pozos, la ocupación simbólica en ayuntamientos o la acampada que mantiene CC OO frente la Delegación de Gobierno de Oviedo. Pero no ha sido suficiente.

El 15-M ha preparado un recibimiento para los mineros y han llamado a la manifestación

Para recabar apoyos y hacer visibles sus reivindicaciones al resto del país, el pasado día 22 de junio 200 mineros iniciaron la 'marcha negra' a pie desde las cuencas a la capital. En estas dos semanas de camino a pie de pueblo en pueblo, los mineros han avanzado "sufriendo mucho calor, pero con buen ánimo y compañerismo", como relataba el secretario general de la Federación de Industrias de CC OO en Asturias, José Luis Villares. "Siempre hay muchas ayudas en el camino. Todos los días hay gente que coge el coche y camina una etapa con nosotros".

De cara a la manifestación que recorrerá las calles de la capital el próximo 11 de julio Villares cuenta que ya no quedan autobuses en Asturias y han tenido que traer de otras comunidades autónomas para llevar "a los miles que vienen a apoyarnos". La marcha llegará el martes por la noche, entrando por el barrio de Moncloa, y el miércoles por la mañana los mineros se manifestarán por las calles de la capital.

Dentro de los amplios apoyos que han conseguido recabar en este tiempo también han logrado el del movimiento 15-M, que ha convocado a la manifestación y les ha preparado una bienvenida. 

Desde que empezó la crisis económica en 2008 ha habido dos reformas laborales, grandes recortes en educación, sanidad y otros servicios públicos, miles de desahucios y un paro de alrededor del 24%, que se eleva hasta el 50% entre los jóvenes. Sin embargo, ha sido la retirada del 63% de ayudas públicas a la industria del carbón lo que ha provocado la apertura del conflicto laboral más intenso y que más repercusiones ha tenido en los últimos años.

El sindicalismo y la lucha por los derechos de los trabajadores están marcados en el ADN minero Los mineros cuentan con un gran apoyo entre la población, como se demostró en la huelga general de las cuencas del pasado 18 de junio que fue secundada por cerca del 100%. El sindicalismo y la lucha por los derechos de los trabajadores están marcados en el ADN de los mineros, que cuentan con una larga tradición de vanguardia del movimiento obrero en España. En minas como la Hunosa, de titularidad pública, el porcentaje de afiliación sindical ronda también el 100%.

"Con nuestra historia, por lo que hemos mamado de generaciones anteriores, tenemos claro que hay que afrontar así el conflicto. Estamos adaptados a una forma de resistir que en otros sectores no la hay. Sabemos que si no resistimos no vamos a ganar. Por eso no podemos doblegarnos", explicaba un minero durante la huelga de las cuencas el pasado día 18 de junio. Una y otra vez han repetido la misma idea: "somos el último movimiento obrero combativo que queda y los únicos que podemos pararles los pies".

El imaginario colectivo de las cuencas está impregnado de la memoria de la revolución de Asturias de 1934, cuando los trabajadores se levantaron en armas contra el gobierno derechista de la CEDA. Y también la huelga asturiana de la primavera de 1962, que fue la primera gran huelga contra la dictadura franquista y que activó todo un ciclo de protestas contra el régimen. Además, muchos de los que hoy están en las barricadas ya estuvieron juntos en los conflictos de 1991 contra el PSOE y 1997 contra el PP.