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El ministro francés de Inmigración alega que las expulsiones son para garantizar la protección social

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El ministro francés de Inmigración, Éric Besson, defendió hoy su proyecto de ley que endurece la lucha contra los inmigrantes sin papeles y facilita las expulsiones de ciudadanos de la UE sin recursos, como los gitanos rumanos y búlgaros, alegando que el objetivo es garantizar la protección social en Francia.

"Mantener un alto nivel de protección social sólo es compatible luchando contra la inmigración irregular", señaló Besson en la apertura del debate sobre su proposición de ley en la Asamblea Nacional (cámara baja).

Sin citar específicamente el polémico caso de los gitanos, el ministro justificó el dispositivo para facilitar las expulsiones de ciudadanos comunitarios.

"La Unión Europea no debe convertirse en un supermercado de la protección social", destacó tras denunciar que en la situación actual algunos sectores de la población pobres se trasladan a los países que les ofrecen más ayudas sociales.

El proyecto de ley agiliza administrativamente la expulsión de las personas de otro país de la UE que lleven más de tres meses y "representen una carga" para el Estado francés o hayan participado en "robos repetidos" o en "mendicidad agresiva", además de sancionar a aquellos que van y vienen entre su país de origen y Francia sólo para escapar a esas expulsiones.

Besson insistió en que el texto, adoptado inicialmente por el Consejo de Ministros el 31 de diciembre pero muy endurecido tras un discurso del presidente francés, Nicolas Sarkozy, el pasado mes de julio y que estuvo dedicado a la seguridad, lo que busca es atenerse al Pacto Europeo sobre la Inmigración de 2008.

"Este proyecto de ley -argumentó- es indispensable para que Francia respete sus compromisos europeos", traspone tres directivas europeas y se corresponde con "la política que se lleva a cabo en todos los países de la UE, al margen de su sensibilidad política".

El ministro francés se jactó, frente a las críticas furibundas del Partido Socialista -del que él mismo formaba parte hasta 2007-, de que los principios se han elaborado en común con los socialistas españoles o griegos y con los laboristas británicos.