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Los ministros se reúnen para ratificar la sede de la Unión por el Mediterraneo y la estructura institucional

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Los ministros de la Unión por el Mediterráneo iniciaron hoy una reunión en Marsella para ratificar la estructura institucional del proyecto, con un preacuerdo alcanzado anoche que le concede a Barcelona la sede de la secretaría.

El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, dijo a su llegada al Palais de Pharo, donde se celebra la reunión, que "las cosas van bien pero hay que cerrarlas".

El representante para la Política Exterior de la UE, Javier Solana, destacó que tras la cena de ministros de anoche "todos los temas que estaban abiertos se han cerrado" y en la sesión de hoy "todo eso será ratificado".

"Tenemos bastante buenas noticias", dijo Solana, quien, según su opinión, Barcelona será elegida hoy como sede del secretariado permanente de la Unión por el Mediterráneo.

La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, señaló que "Barcelona es favorita" para llevarse la sede euromediterránea, después de que anoche todas las partes llegaran a un preacuerdo sobre el conjunto de materias en negociación.

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) y de los países de la ribera sur del Mediterráneo llegaron anoche a un preacuerdo para que Barcelona sea la sede de la Unión por el Mediterráneo.

Fuentes diplomáticas informaron a Efe que el preacuerdo para que Barcelona sea la sede, que debe ser ratificado hoy por el plenario, está dentro de un paquete con otros asuntos de negociación.

El preacuerdo incluye que la sede del secretariado permanente se vaya para Barcelona y que la secretaría general recaiga en uno de los países de la ribera sur.

Otro de los puntos que se negociaba era el de la participación de la Liga Árabe en las estructuras de la Unión por el Mediterráneo, que según el preacuerdo será a todos los niveles.

Se incluyen además cinco subsecretarías generales, una de las cuales sería para Israel, la otra para Palestina y las otras tres para países de la Unión Europea -una de las cuales será para Malta, que era la otra candidata para ser sede-.

En el preacuerdo se modifica también el nombre del proyecto, que pasaría a llamarse "Unión por el Mediterráneo", y se prescinde así de la frase "Proceso de Barcelona".