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Moratinos asegura que no se han hecho concesiones a Marruecos

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El Gobierno español no ha hecho ninguna concesión a Rabat para lograr el regreso a El Aaiún de la activista saharaui Aminetu Haidar, según aseguró el viernes el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

"No hemos hecho concesiones o no concesiones (...) Se han hecho unas amplias negociaciones con las autoridades marroquíes y al final han entendido que lo normal y lo lógico y lo razonable era permitir el regreso de la ciudadana Haidar a El Aaiún", dijo Moratinos en una rueda de prensa en Bruselas.

Haidar, que llevaba 32 días en huelga de hambre tras ser expulsada por Marruecos, llegó al Sáhara Occidental en la madrugada del viernes tras alcanzarse un acuerdo para su vuelta a casa, desactivando una crisis diplomática entre Madrid y Rabat.

El acuerdo, en el que medió Francia, llegó después de semanas de intensos contactos bilaterales e internacionales por parte de las autoridades españolas para solucionar la situación de la activista saharaui, que se había declarado dispuesta a morir si no se le permitía volver a su casa.

Moratinos expresó el viernes su satisfacción por el fin de la crisis, después de que el caso Haidar provocara tensiones entre España y Marruecos, que dependen de uno del otro en la lucha contra la inmigración ilegal y el tráfico de drogas.

"Todos debemos felicitarnos, era su deseo, su lucha y su compromiso", dijo Moratinos citado por varios medios españoles.

El Gobierno español emitió un comunicado a última hora del jueves en el que hacía un llamamiento a Rabat para que permitiera su regreso y en el que afirmaba que compartía la preocupación de la comunidad internacional para que se avanzara en las negociaciones sobre el Sáhara Occidental.

"Mientras se resuelve el contencioso, en conformidad con la posición de Naciones Unidas, España constata que la ley marroquí se aplica en el territorio del Sáhara Occidental", dice el comunicado español.

El jefe de la diplomacia dijo el viernes que el Gobierno español no tenía que arrepentirse de nada "porque nosotros no formamos parte de la crisis, o de la llegada de la señora Haidar" a Lanzarote, después de que las autoridades marroquíes le negaran la entrada cuando regresaba de un viaje a Nueva York.

Haidar, que fue recibida por los miembros de su familia en la puerta del avión y trasladada rápidamente a su casa para estar con su madre y sus dos hijos, consideró su regreso a El Aaiún un triunfo para el derecho internacional y la causa saharaui.

El caso, además de devolver a la actualidad el asunto no resuelto sobre la situación del Sáhara Occidental, había colocado al Gobierno en una situación incómoda, al ser muy criticado por medios de comunicación y organizaciones de solidaridad con la antigua colonia española.