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Moratinos visitará Gibraltar tras sortear una nueva disputa

Se convertirá en el primer jefe de la Diplomacia española que visite el Peñón

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El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, se convertirá este martes en el primer jefe de la Diplomacia española que visite Gibraltar, tras sortear una nueva disputa sobre la soberanía de las aguas que rodean el Peñón que puso en peligro hasta el último minuto este desplazamiento.

Moratinos viajará a Gibraltar para participar junto con su colega británico, David Miliband, y el ministro principal del Peñón, Peter Caruana, en el III encuentro ministerial del Foro de Diálogo que crearon en 2004 los Ejecutivos de España, Reino Unido y el Peñón para avanzar en la cooperación local, y que ha sido anunciado hoy de forma oficial a través de un comunicado conjunto.

Según la nota, la convocatoria se produce 'tras haber sido resueltas todas las cuestiones relevantes', aunque no precisa de qué forma se ha solventado la última disputa surgida en torno a la soberanía de las aguas que rodean al Peñón y que Caruana había señalado como el 'escollo' que estaba complicando la celebración del encuentro, ni qué temas se abordarán en el Foro.

Aunque Exteriores no ha concretado la agenda de Moratinos en Gibraltar, fuentes diplomáticas han informado que no habrá entrevista bilateral con Miliband en el Peñón, pero sí está previsto que ambos se reúnan un día después en Córdoba.

Las alarmas sobre la posibilidad de que la visita de Moratinos se truncase saltaron el 7 de julio pasado, cuando el ministro principal del Peñón, Peter Caruana, advirtió en Madrid de que un nuevo 'escollo' relacionado con la disputa sobre la soberanía de las aguas estaba dificultando la celebración del encuentro.

Todo surge, según Caruana, de la decisión de España de incluir en una lista europea de hábitats naturales un entorno denominado 'Estrecho Oriental', que engloba las aguas que rodean al Peñón en su zona este y que integran un área menor que previamente Reino Unido registró como británica.

Reino Unido y Gibraltar vienen reclamando como propias hasta tres millas de las aguas que rodean el Peñón, mientras que España no les reconoce más que las del interior del puerto, ya que por el Tratado de Utrecht de 1713 sólo cedió a la Corona británica la ciudad y el castillo de Gibraltar, junto con su puerto, defensas y fortalezas, pero no así el istmo, ni las aguas territoriales o el espacio aéreo.

El Gobierno de Caruana llegó a exigir como condición para que la visita de Moratinos pudiera realizarse que España renunciara a esa zona acuática en disputa, aceptando que cualquier convenio de cooperación que sellen las tres partes se enmarque en el statu quo anterior a la decisión española.

Y también urgió a Reino Unido a que antes del 15 de agosto apoye su intento de llevar la cuestión al Tribunal de Justicia de la UE, con el objetivo de revertir la decisión de la Comisión Europea.

Esta polémica puso en peligro que los tres Gobiernos cerraran un acuerdo sobre cooperación marítima y medioambiental que permitiría que, en caso de accidente, los equipos de salvamento español pudieran actuar en aguas que Gibraltar reclama como británicas, sin que esto suponga que el Peñón y el Reino Unido renunciar a ejercer su jurisdicción sobre las mismas.

Al final, y a pesar de la actitud del Gobierno de Gibraltar, que llegó a pedir la colaboración ciudadana para alertar de la presencia 'ilegal' de la Guardia Civil en aguas que reclama como propias, los tres Gobiernos han decidido seguir adelante con la cooperación tras días intensos de negociación, aunque nadie ha confirmado si el acuerdo sobre cooperación marítima saldrá adelante.