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Mordedura de perro también deja cicatrices emocionales en niños

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Por Genevra Pittman

Cuando los animales atacan,algunos niños pueden desarrollar estrés postraumático (TEPT),según un estudio de seguimiento a víctimas que consultaron salasde emergencias (ER) en China por casos de mordeduras, que causanmillones de lesiones por año.

El TEPT sería especialmente preocupante en los niños porqueinterfiere en su desarrollo, aseguró la doctora NancyKassam-Adams, codirectora del Centro de Estrés TraumáticoPediátrico del Hospital de Niños de Filadelfia.

El equipo de la doctora Li Ji, pediatra del HospitalUniversitario Peking Union Medical, estudió a 358 niños de 5 a 17años que ingresaron a las salas de emergencia del Hospital de laUniversidad del Pueblo de Pekín tras el ataque de un animal.

La mayoría había sufrido mordeduras de perro, pero algunoshabían sido agredidos por gatos, conejos, ratas o hamsters.

Los niños recibieron el tratamiento habitual según lagravedad del ataque, es decir, la vacuna antirrábica, limpieza,sutura de heridas y antibióticos. Además, se les controlaron lossíntomas de TEPT y trastornos similares una semana después y alos tres meses.

Después de ese período, 19 de los 358 niños tenían TEPT. Losniños hospitalizados por mordeduras graves eran el grupo de másriesgo: 10 de 38 desarrollaron el trastorno.

No hubo diferencias significativas en la frecuencia del TEPTen relación al sexo: el diagnóstico era similar en varones ymujeres, según publicó Pediatrics.

El hallazgo de que el 5 por ciento de los niños que habíansufrido una mordedura desarrollaron TEPT coincide con estudiosprevios sobre los efectos de las lesiones en los niños, dijoKassam-Adams.

Sin embargo, esa cifra no reflejaría realmente lo queexperimentan los niños. Muchos pueden tener problemas pararetomar las actividades habituales después de una experienciatraumática, pero no tanto como para que se les diagnostiqueTEPT.

Para los autores, los médicos deberían tomar conciencia deque los niños pueden desarrollar TEPT después de sufrir el ataquede un animal, en especial, luego de mordeduras graves.

Kassam-Adams, que no participó en el estudio, dijo que lalesión no sería lo único que influye en la aparición del TEPT.También es relevante el cuidado que recibe un niño luego delataque.

"Es muy importante lo que sucede en emergencias y larespuesta de los médicos y las enfermeras", dijo a ReutersHealth. El estudio, agregó, "habla de la necesidad de atender elimpacto psicológico de estas lesiones".

FUENTE: Pediatrics, online 12 de julio del 2010.