Público
Público

La morosidad del crédito, en su cota más alta desde 1995

Se elevó en mayo al 5,394%

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas que operan en España a empresas y particulares se elevó en mayo al 5,394 % y registró su cota más alta desde junio de 1995, según los datos publicados este lunes por el Banco de España.

Las cajas fueron de nuevo las entidades con peor calidad crediticia de los tres grupos que se tienen en cuenta para el cálculo de la tasa, ya que su mora se situó en el 5,511%, por encima del 5,421% de los bancos y del 4,127% de las cooperativas de crédito.

Los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC) no se incluyen en el cómputo moroso total del sistema financiero español para evitar que distorsionen el porcentaje general, ya que su mora -del 10,705% en mayo- casi dobla la de las otras entidades y, además, no pueden tomar fondos, sino únicamente prestarlos.

El volumen total de créditos dudosos de bancos, cajas y cooperativas sumó 95.291 millones de euros a finales de mayo, con lo que superaba en 476 millones a los 94.815 millones de abril, para una cartera crediticia total de estos tres grupos de entidades de 1,766 billones de euros, frente a los 1,760 billones de abril.

Las cajas de ahorros, que llevan ya catorce meses consecutivos con una mora superior al 5%, vieron elevarse de nuevo su cartera crediticia al cierre de mayo, ya que sumó 872.432 millones de euros, 791 millones más que en abril, cuando cayó respecto a marzo.

Los bancos, que mantienen su mora por encima del 5% desde el pasado diciembre, terminaron mayo con 797.147 millones de euros en créditos, 5.368 millones más que el mes anterior, en tanto que las cooperativas de crédito o cajas rurales, a bastante distancia en cuanto a su tasa de mora, sumaban 96.757 millones de euros en créditos, 173 millones más que en abril.

Las entidades financieras clasifican sus créditos como dudosos cuando su titular, sea un particular o una empresa, acumula tres meses consecutivos de impago, según marca la legislación vigente.