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Moscú dice que el canje de espías es fruto de sus nuevas relaciones con EEUU

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El ministerio ruso de Asuntos Exteriores declaró hoy que el acuerdo con Estados Unidos para el canje de espías fue posible gracias a la actual mejora de las relaciones entre el Kremlin y la Casa Blanca.

El intercambio de espías se efectuó "en el contexto general de mejora de las relaciones ruso-estadounidenses, con el fin de darles un nuevo dinamismo en el espíritu de los acuerdos al más alto nivel entre Moscú y Washington sobre el carácter estratégico de la cooperación bilateral", señaló la Cancillería en un comunicado.

La operación tuvo lugar hoy en Viena, adonde EEUU deportó a los recién detenidos diez espías rusos para canjearlos por cuatro ciudadanos rusos condenados por trabajar para los servicios secretos norteamericanos.

Los diez detenidos en EEUU han aceptado un trato con la justicia por el que se reconocieron culpables de actividades ilegales, aunque no de espionaje, a cambio de su inmediata deportación a Rusia.

Rusia entregó a tres oficiales de sus servicios secretos y a un científico, que fueron condenados por espiar para Washington y a los que el presidente Dmitri Medvédev indultó la víspera para hacer posible el intercambio.

La Cancillería rusa subrayó que el acuerdo para este mayor canje de espías entre Washington y Moscú desde el fin de la Guerra Fría fue alcanzado por el Servicio de Espionaje Exterior ruso y la CIA estadounidense con el visto bueno del Kremlin y la Casa Blanca.

Ambos servicios de inteligencias acordaron el canje "por encargo de los dirigentes de sus países, a partir de consideraciones humanitarias y los principios de cooperación constructiva, y en correspondencia con la legislación de Rusia y EEUU".

Moscú expresa la esperanza de que la política de cooperación estratégica acordada por los presidentes ruso y el norteamericano, Barack Obama, avance "de forma consecuente" y que fracasen todos los intentos de desviar a los dos países de este rumbo.

Según analistas, tanto Moscú como Washington deseaban cerrar cuanto antes ese embarazoso caso de espionaje, que ensombrecía el nuevo espíritu de sus relaciones bilaterales y podría torpedear la ratificación en EEUU del nuevo tratado de desarme nuclear.