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Mosley teme que Honda provoque un efecto dominó en la F-1

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La entidad rectora de la Fórmula Uno se comprometió el viernes a garantizar que este deporte sea financieramente sostenible, después de que Honda anunciara su retirada del campeonato, y expresó que teme que se produzca un efecto dominó si no se efectúan recortes.

La Federación Internacional del Automóvil (FIA) señaló en un comunicado que la decisión que tomó Honda confirma la "antigua preocupación de la FIA sobre que los costes de competir en el campeonato mundial son insostenibles".

"Tengo que decir que no fue totalmente inesperado", dijo a los periodistas el presidente de la FIA, Max Mosley, tras el anuncio. "Hace tiempo que esperaba que uno de los grandes fabricantes parase porque incluso antes de que la actual situación, los costes estaban completamente fuera de control".

Mosley añadió que es difícil imaginar cómo cualquier marca podría competir sin efectuar un recorte sustancial de gastos.

El comunicado del organismo mundial indicó que "desde el punto de vista de la FIA, la crisis económica global ha agravado una situación que ya era crítica", y agregó que van a trabajar con los poseedores de derechos comerciales y los demás miembros de la FOTA (la Asociación de Equipos de Fórmula Uno, por sus siglas en inglés) para garantizar que la Fórmula Uno sea sostenible financieramente.

Los grandes fabricantes de automóviles poseen, total o parcialmente, seis de las 10 escuderías que concluyeron la temporada en noviembre. Además proveen motores al resto.

Según un informe reciente de Formula Money el presupuesto anual de la escudería japonesa rondaba los 350 millones de dólares (275 millones de euros), aunque el segundo mayor constructor de automóviles de Japón inyectó 1.500 millones en cinco años.

Toyota, BMW, Mercedes, Renault y FIAT (Ferrari) también destinaron más de 200 millones cada año para la competición y en el caso de Toyota, que empezó a competir en 2002, esta inversión todavía no les ha reportado ninguna victoria.

"A no ser que podamos demostrar a los directivos de estas grandes compañías que los costes están cayendo, no dudo que comenzarán a discutir la posibilidad (de retirarse)", dijo Mosley.

El británico reconoció que hay "un verdadero sentido de urgencia" y que la Fórmula Uno, que ya se quedó en 20 monoplazas tras la retirada de Super Aguri en abril, tendrá problemas si el número cae aún más.

A pesar de ello, se mostró optimista a largo plazo si el deporte consigue autofinanciarse, reduciendo los presupuestos anuales a unos 30 millones de libras (unos 34,5 millones de euros), permitiendo a los equipos ser competitivos sin necesitar más fondos que los de los ingresos de televisión y un patrocinio limitado.