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"¿Qué si Mourinho me ha llamado para asesorarle? Eso es top secret"

López es el hombre que recurrió a Carlos Slim para salvar al Oviedo, que necesitaba dos millones de euros para evitar la desaparición. También es asesor de clubes, entrenador y colaborador de varios medios de comunicaci&oacu

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'El límite lo pone cada uno', explica Marcos López (Oviedo, 1975), que hasta hace cinco años era profesor de Educación Física en el colegio Santa María del Naranco de Oviedo. Hoy, sin embargo, es algo más. También es un ciudadano del mundo, una autoridad del fútbol internacional, del periodismo deportivo y, desde hace semanas, uno de los promotores de una maravillosa historia que procuró la salvación del Oviedo. Él no admite 'ningún protagonismo', pero esta vez no será posible.

El alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias, le ha agradecido su labor en nombre de la ciudad. Así que esta historia siempre será uno de los puntales de la biografía de Marcos López, una voz familiar en la radio (COPE) y en la televisión (Marca TV), una personalidad polivalente que cada día encuentra algún nuevo objetivo. De ahí su discurso optimista en el que no se admiten sueños rotos. Quizá por eso ha encontrado la salvación del Oviedo, el equipo de su ciudad. 'No, no, para nada. Es una historia del oviedismo y yo hice lo que hubiese hecho cualquiera de nosotros. Mi padre me llevó al Tartiere con cuatro años'.

Sin embargo, esta vez era diferente. El Oviedo necesitaba prácticamente un milagro. Tenía fecha para morir si no alcanzaba dos millones de euros antes del 17 de noviembre. La historia llegó al mundo entero, pero fue Marcos López quien se acordó de la obra social de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo. 'La pobreza se combate con salud, educación y, sobre todo, con empleo'. Y lo que empezó con una ocurrencia radiofónica en la COPE acabó con un final feliz que Marcos conoce mejor que nadie. En realidad, él fue el hombre que facilitó al imperio de Carlos Slim toda la información que necesitaba. No fue a pedir una limosna, sino a buscar una persona que había ayudado a 30 millones de personas. 'Y la encontré'. Y, en ese mundo de multimillonarios, Marcos conoció 'valores' que no olvidará jamás. 'Gracias a una negociación, encontré una persona con la que caminar'. Y aún más que eso: 'Hubo momentos en los que hablando con Arturo Elías, el yerno de Carlos Slim, nos apetecía compartir más momentos'. Y, aunque Marcos ya no quiere personalizar, la primera pregunta se impone sobre todas las cosas.

Marcos López, salvador.

No, de ninguna manera. Tuve una la oportunidad y sentí la obligación de intentarlo. Pero creo que personalizar sería un error. Me limité a presentar un proyecto y a contestar sus preguntas con honestidad y fidelidad. No hice nada que cualquier oviedista no hubiese hecho.

Marcos, presidente del Oviedo, entonces.

No, en mi caso no. No tengo ni tendré ninguna vinculación con el Oviedo más allá de la afectiva. El club siempre contará conmigo de forma desinteresada y estaré a disposición de Arturo Elías y su gente. Pero ahora tengo contratos en vigor y algunos sueños que alcanzar. Asesoro a clubes de fútbol, aunque sí es cierto que ser taxativo en la vida es complicado. Igual dentro de veinte años cambio y...

Su historia parece de película, pero a la vez demuestra que todo es posible. ¿Hay que soñar para acabar con la crisis?

El límite lo pone cada uno. Soñar siempre es posible. Si eres honesto y tienes capacidad, puedes encontrar el camino. Pero para caminar hay que tener un valor de marca y mantener la concentración en cada paso. Yo tengo mi historia. Yo ya le he dicho que nunca imaginé esta vida. Era profesor y era feliz con mi vida. Me llenaba totalmente. Pero una vez que la vida me sorprendió, me esforcé en ser creíble, en ser eficaz, en no cometer torpezas y, en definitiva, en jugar el partido de cara. Aun así, con todo eso es difícil progresar, pero si lo consigues tienes más valor todavía. Mis padres me enseñaron a ser así.

Y resulta que en el mundo de Carlos Slim también ha encontrado valores como esos. Hay otros prejuicios acerca de los millonarios ¿no?

No, no, para nada. En mi caso, he encontrado personas con sensibilidades parecidas a las nuestras y que, además, no creen en otro modo de comportarse. En realidad, ha sido una historia muy interesante, llena de anécdotas que, a lo mejor, algún día por una causa solidaria acabo contando... Pero sólo espero que sea una más de mi vida. He encontrado gente que se mueve al dictado del corazón para llegar a la excelencia.

Si habla usted de excelencia, me recuerda a Florentino Pérez.

No, no, de ninguna manera. No se trata de recordar a nadie, sino de buscar la mejora continua o de demostrar que el dinero puede llegar a ser lo menos importante. La idea es crear valor para que pueda caminar solo y ahí entiendo la excelencia. Pero no sólo yo, sino todas las personas que creen que siempre se puede mejorar.

Hay trenes que sólo parten una vez en la viuda y lo suyo es cogerlos. Usted lo arriesgó todo por el periodismo...

Yo sabía que cuando me metí en el mundo periodístico era meterme en líos. Tenía mi vida bien organizada, bien estructurada. De hecho, no renuncio a volver a ella, porque estoy en excedencia. ¿Quién sabe lo que puede pasar en dos o tres años? Pero siempre me gustó hacer las cosas por pasión y cuando me surgió lo del periodismo tenía que intentarlo, porque pasa lo de siempre: sólo se vive una vez. Y, después de estos años, claro que me reconozco un privilegiado.

'Yo sabía que cuando me metí en el mundo periodístico era meterme en líos'El fútbol tiene fama de ser un mundo de tiburones, dicen.

Está claro que todo tiene su parte oscura. Yo he tropezado con gente que no juega limpio y que es deshonesta, es lo peor de esta aventura. Pero he aprendido que esa gente te preocupa durante 24-48 horas. A los seis meses, ya te has olvidado de ella.

¿Uno no se cansa de luchar?

Cada día me planteo un nuevo objetivo, me paso la vida luchando y solo se vive una vez..., porque en esta vida del fútbol apenas hay diferencia entre laborales y festivos. Es más, ni te enteras de que es domingo, y los días no son tan largos. De hecho, tengo un hijo, una mujer y una familia o gente que me quiere a la que debería dedicar más tiempo.

El problema es que usted hace lo que le gusta. Para eso no hay horas.

Claro, yo empecé haciendo esto por pasión, sin esperar nada a cambio... Era un desafío o mi desafío... Y, de repente, me he convertido en un ciudadano del mundo y han aparecido clubes de fútbol que confíen en mí para que les asesore. Y claro nunca dejaré de pensar que cualquiera que confíe en mí ya es grande por sí mismo..., y me siento muy vivo por eso mismo, porque hago lo que me gusta. Soy una persona que no cree en los cargos. Mi valor está en la productividad, no en mi cargo o en el tamaño de mi despacho...

'Soy una persona que no cree en los cargos, mi valor está en la productivida'

¿Alguna vez le han llamado Mourinho o Guardiola para pedirle consejo?

Uff, qué pregunta (risas), top secret. Mi trabajo parte de la premisa de la confidencialidad.

Entonces doy por hecho que sí le han llamado.

Quizá ellos no, pero otros sí.

¿Y?

¿Pasamos a otra pregunta?

La cláusula de la confidencialidad.

Mi trabajo parte de ella, sí.

Su vida parece un cuento de hadas, vive de lo que más le gusta, el fútbol, y no tiene la presión de los entrenadores. ¿Se pone en la piel de Mourinho?

Sí es cierto que Mourinho tiene una presión exagerada, pero está capacitado para soportarla y, además, va en su salario. Y en mi caso es diferente. Yo no pretendo ser un ejemplo para nadie. Sólo quiero que mi gente se sienta cómoda conmigo y que mi hijo pueda decir algún día: ‘Mi padre es un buen tío'. En realidad, no le pido otra cosa a la vida.

'Mourinho tiene una presión exagerada, pero va en su salario'No está fácil la vida, no está fácil el periodismo....

Uff, es una época difícil, en plena crisis, atropellado por la tecnología, con despidos masivos y cierre de medios. Nadie puede ser ajeno a eso. He empatizado con gente que le ha pasado. Y es entonces cuando te das más cuenta, si cabe, de que necesitamos generar más empleo y de que, si realmente estamos bien formados, porque lo estamos, todo eso hay que ponerlo en valor para lograrlo ya..., científicos, investigadores, todos. De hecho, el deporte español nos lo demuestra: en plena crisis, vive su Edad de Oro.

Usted es de mi generación. Quién nos lo iba a decir cuando éramos niños.

Yo me acuerdo de que entonces nuestros futbolistas apenas emigraban al extranjero. Creo recordar a Víctor, Gallego, Martín Vázquez al Torino y poco más. Pero ahora, sin embargo, los nuestros son los mejores de otras ligas. El mundo ha cambiado mucho: estamos en plena era de la tecnología que te permite derribar cualquier frontera. Ya todos somos competidores de todos, y eso nos hace mejores.