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Muere "Derrick", el comisario más internacional de la televisión alemana

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Horst Tappert, más conocido como el inspector "Derrick", el comisario más famoso e internacional de la televisión alemana, murió a los 85 años de edad, dejando huérfana a toda una generación de incondicionales de las series policiacas.

Su esposa Ursula Tappert confirmó hoy las informaciones publicadas por la revista "Bunte". Horst Tappert, que padecía diabetes desde hace muchos años, falleció el pasado sábado en una clínica de Múnich (sur de Alemania).

La fama del criminalista Stephan Derrick, que durante 24 años no faltó a su cita semanal en la televisión pública alemana, encontró admiradores en un centenar de países como Italia, Holanda, Francia, Australia e incluso Japón.

Sobre todo en Italia el comisario alemán, siempre con su impecable gabardina, bien vestido, y con la corbata ligeramente descolocada, contaba con fieles admiradores que no se perdían un solo capítulo.

Hasta el Papa Juan Pablo II confesó haber seguido al policía, al que concedió una audiencia en el Vaticano.

Durante 23 años los "casos" del inspector "Derrick" despertaban tanta expectación como "Tatort", la otra serie policiaca alemana que -todavía hoy- es una verdadera institución en el país y reúne a familias enteras los domingos por la tarde en torno al televisor.

Tappert nació en 1923 en Wuppertal-Elberfeld (oeste), hijo de un funcionario de correos, y probó suerte en el teatro después de una formación de comerciante y contable.

En 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, se postuló como contable en un teatro de Stendal, cuyo director le animó a subirse al escenario, del que ya nunca volvió a descender.

Su periplo dramático le llevó de Gotinga a Kassel, Bonn y Wuppertal, sobre todo en papeles cómicos, que era lo que más le gustaba.

Entre 1974 y 1998 se convirtió en "Derrick" y todas las semanas resolvía un robo o asesinato en la segunda cadena de la televisión pública alemana (ZDF).

No es de extrañar que en sus últimas entrevistas confesara que "después de hacer toda la vida de policía no soportaba más las series policíacas".

El ejemplar agente, con buenos modales, la suficiente sangre fría y un cierto aire de sabio despistado, descubrió al malhechor en 281 episodios. Con la inestimable ayuda, eso sí, de sus asistente Harry Klein, al que daba vida Fritz Wepper.

"Derrick" no recibiría el más que merecido ascenso hasta el último capítulo, en 1998, cuando lo destinaban a la Europol.

También hizo sus pinitos en el cine en papeles secundarios. No obstante, Tappert pasará a la historia por su alter ego televisivo, que le llevó en 1998 a publicar su autobiografía con el título "Derrick y yo. Mis dos vidas".

Cuando abandonó la pequeña pantalla en 1998 fue motivo de luto nacional. En 2004 reapareció como comisario en una película de dibujos animados para el cine, pero sólo con su voz.

Su cuerpo ya flaqueaba y vivía retirado con su mujer, con la que se casó en 1957, y que dejó su actividad como actriz para dedicarse a su marido y sus tres hijos.