Publicado: 30.01.2014 18:53 |Actualizado: 30.01.2014 18:53

Muere el filósofo Carlos París, presidente del Ateneo de Madrid

Como catedrático de Filosofía, luchador antifranquista (perteneció al Comité Central del PCE) y escritor se caracterizó por el compromiso con la justicia y la igualdad. Su última obra, 'Ética radica

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El filósofo, escritor y presidente del Ateneo de Madrid, Carlos París, ha fallecido este viernes en Madrid a los 88 años debido a una bronconeumonía, tras haber sido ingresado repentinamente en un hospital hace escasos días. Permaneció activo en su inquebrantable compromiso hasta el pasado día 22, cuando participó en una reunión de la Junta de Gobierno del Ateneo. El Salón de Actos del Ateneo de Madrid acoge desde este domingo y hasta el lunes de 11.00 a 20.00 horas el velatorio del filósofo. Las exequias se realizarán el próximo día 3 a las 18.00 horas.

Nacido en Bilbao en 1925, se inicia en la docencia tras obtener por oposición una plaza como profesor adjunto a la cátedra de Fundamentos de Filosofía en la Universidad de Santiago. Fue allí donde comienza su pasión por los nexos entre la Filosofía, la Ciencia y la Técnica. Ámbito en el que destacaría por su labor investigadora junto a los filósofos Miguel Sánchez-Mazas Ferlosio y José María Valverde.

En 1968, con la creación de la Universidad Autónoma de Madrid, se traslada a la capital donde fundará y dirigirá el Departamento de Filosofía hasta su jubilación en 1992. Su contribución será clave al frente del departamento, allí modernizará los estudios y actualizará la investigación filosófica en España, anclada en el pasado tras años de oscurantismo.

Con la llegada de la democracia, el filósofo será elegido Decano de la Facultad de Filosofía y Letras y ejerció cargos de relevancia como los de presidente de la Sociedad Española de Filosofía y de la Asociación Rubén Darío de Amistad Hispano-Nicaragüense. De firmes convicciones sociales y políticas —perteneció al Comité Central del PCE—, París siempre se caracterizó por su búsqueda de la verdad, una búsqueda que entendió siempre inseparable de la lucha por la justicia y la igualdad. En sus numerosos artículos como columnista de Público, se puede apreciar el compromiso que siempre mantuvo para con los valores de izquierda. Su última publicación como ensayista, Ética radical, ha alcanzado la cuarta edición y ha sido adoptado como una guía para los movimientos sociales y los indignados.

Escribió muchas otras obras de creación filosófica y literaria, traducidos a varios idiomas, como Física y Filosofía, Unamuno- Estructura de su mundo intelectual, Crítica de la Civilización Nuclear, Fantasía y Razón: Odiseo, Don Quijote y Fausto, o Memorias sobre medio siglo: de la Contrarreforma a Internet. Casado con la escritora y abogada Lidia Falcón, era también doctor honoris causa por la Universidad de Valencia.

Su inquebrantable defensa de la cultura le hizo volcarse de lleno en el desarrollo del Ateneo de Madrid como lugar principal en la difusión del Pensamiento, la Ciencia, las Artes y las Letras. Al frente de la Docta Casa, de la que era presidente desde 2009 —cargo que ya había ocupado entre 1997 y 2001—, contribuyó a su viabilidad económica en una época de estrecheces después de que Las Cortes denegaran una subvención de 300.000 euros.

"La búsqueda de la verdad resulta inseparable de la pugna por la justicia y por la igualdad. Son estos los ideales que quisiera estimular desde el Ateneo", había señalado el intelectual vasco, que siempre fue muy crítico con el poder establecido.