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Nace una plataforma civil de apoyo al proceso de paz

Euskadi "lleva demasiado tiempo estancada por la violencia", dicen

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Un nuevo movimiento civil se constituyó en Euskadi con el propósito de implicar al conjunto de la sociedad vasca en el impulso un proceso de paz que conduzca al final definitivo de la violencia y a la normalización política. 'Este país lleva demasiado tiempo estancado en dinámicas de violencia e imposición multidireccionales que bloquean e impiden crear un nuevo marco democrático', lamenta en su manifiesto.

La presentación del autodenominado Movimiento por los Derechos Civiles en Euskal Herria tuvo lugar en Durango con la presencia de representantes políticos, como el histórico de la izquierda abertzale Karmelo Landa, el miembro de la dirección nacional de EA Rafa Larreina, el ex alcalde en Getxo Iñaki Zarraoa (PNV), el parlamentario de Aralar Dani Maeztu, el responsable de Salud Laboral de CCOO en Euskadi, Jesús Uzkudun; el miembro de EB y alcalde de Urnieta, Mikel Izagirre, y el representante de Alternatiba Jonathan Martínez, entre otros.

La presentación del nuevo movimiento corrió a cargo de los escritores Joan Mari Irigoien y Eider Rodríguez, así como del catedrático de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco Pedro Ibarra.

Este nuevo movimiento civil se ha marcado como primer objetivo generar dinámicas en la calle para que organizaciones sociales, culturales, deportivas o de otra índole se impliquen y respalden públicamente la apertura de un proceso de paz. Para ello, su primera iniciativa consistirá en la convocatoria de diversas movilizaciones en todas las capitales vascas para el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Este movimiento asume el espíritu de la plataforma Adierazi EH

Los impulsores de esta iniciativa entienden que el logro de una gran movilización social en Euskadi, durante los próximos meses, es vital para un proceso de paz. Cabe recordar que dirigentes de partidos que participaron durante la anterior tregua de ETA, en las conversaciones de Loiola, admitieron más adelante que había sido un error no tener en cuenta la movilización social para de algún modo blindar el proceso y asegurar su éxito. Cuatro años después del fracaso de las negociaciones de Loiola, este Movimiento por los Derechos Civiles en Euskal Herria aprecia de nuevo 'posibilidades reales de cambio' y 'algunos pasos positivos en esa dirección', pero lamenta que todavía 'persisten actuaciones y conculcaciones de derechos que tienden a bloquear este proceso'.

Así, insta a la ciudadanía a ser el 'motor del cambio', 'vencer bloqueos' y lograr dos grandes objetivos: por un lado, que 'los Estados español y francés garanticen de inmediato el respeto y ejercicio de todos los derechos humanos, civiles y políticos a toda persona y colectivo'; y por otro, que ETA 'dé una respuesta inmediata a la Declaración de Bruselas y al Acuerdo de Gernika', esto es, el anuncio de un alto el fuego unilateral, permanente y verificable como muestra de voluntad para un definitivo abandono de las armas. 'Queremos ya un escenario donde se garanticen el derecho a la vida y a la libertad, el derecho a decidir libremente sin exclusiones ni vetos, el derecho a un futuro en libertad y paz para todos', reivindica en su manifiesto.

Este movimiento asume el espíritu de la plataforma Adierazi EH, en la que participaba la izquierda abertzale, entre otras fuerzas políticas. Su última iniciativa fue una manifestación en septiembre, prohibida por la Audiencia Nacional, pese a que en su manifiesto defendía el 'derecho a la vida'.