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Nacionalistas intenta asaltar el Tribunal Supremo por interrogatorio a rabino

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Jerusalén, 27 jun (EFE). Cientos de nacionalistas judíos trataron de asaltar hoy el Tribunal Supremo de Israel, y bloquearon la entrada a Jerusalén durante más de una hora, en respuesta al interrogatorio al que fue sometido uno de sus dirigentes por apología de la violencia y del racismo.

"La Torá (la ley de Moisés) ha sido prohibida", "No callaremos. Respeto a la Torá", gritaban los manifestantes a la entrada del tribunal, donde fueron bloqueados por agentes de policía a caballo y a pie, y con la ayuda de un cañón de agua, informa la edición electrónica del diario Yediot Aharonot.

Los hechos comenzaron a primera hora de la tarde tras conocerse que el rabino Dov Lior, guía espiritual del asentamiento de Kiriat Arbá -próximo a la ciudad palestina de Hebrón-, había sido arrestado y conducido a una comisaría para interrogarlo.

Lior es sospechoso de un delito de apología de la violencia y del racismo por escribir en la introducción de un libro publicado el año pasado que la Torá permite dar muerte a personas que no sean judías y desde febrero pesaba sobre él una orden de arresto por no presentarse a interrogatorio.

"La Torá no puede someterse a interrogatorio", alegó en su momento el rabino, perteneciente a uno de los grupos más fanáticos del movimiento sionista religioso, columna vertebral de la colonización judía en Cisjordania.

Hoy, tras meses de espera, la policía lo arrestó e interrogó durante poco más de una hora, pero su liberación no ha calmado los ánimos de sus fanáticos seguidores, que seguían frente al tribunal al caer el sol.

Cientos de ellos bloquearon uno de los accesos a Jerusalén y prendieron fuego a neumáticos, desplazándose después hasta el Tribunal Supremo.

"Hemos venido a protestar, porque se está tratando de silenciar a toda una comunidad y se le está faltando el respeto a la Torá", declaró al diario Adiel, un joven de 20 años que vive en uno de los asentamientos próximos a Jerusalén.

La protesta estuvo encabezada por el diputado ultranacionalista Mijael Ben Ari, de la Unión Nacional y representante del núcleo más duro de los colonos.

"Para nosotros el rabino Lior es el continuador de Moisés y Rabi Akiva (un conocido exégeta judío de los siglos I-II). Quien le ataca a él, ataca a la Torá", proclamó el diputado.

"El Tribunal Supremo es la izquierda, quieren ser nuestros amos y estamos aquí para impedirlo", agregó.

A principios de este año, el sospechoso protagonizó otra polémica cuando en una conferencia sobre salud femenina celebrada en Jerusalén pidió a las madres judías que rechacen inseminaciones artificiales con esperma de no judíos para que los hijos no hereden "rasgos genéticos negativos", como la crueldad.

Los judíos, argumentó, reciben de los genes de sus progenitores las cualidades de clemencia, timidez y caridad.

"A una persona nacida de padres judíos, incluso aunque no haya sido educada en la Torá, le llegan estas cosas en la sangre, es genético", pero "si el padre es gentil (no judío), entonces el niño será privado de ellas".

El caso de Lior se suma a una larga serie de rabinos extremistas que en los últimos años han proferido insultos racistas e instado a la violencia contra los palestinos, sin que la justicia israelí haya conseguido procesarlos.