Público
Público

Nadal triunfa en California

El número uno del mundo arrolla en la final de Indian Wells al escocés Andy Murray en dos sets (6-1, 6-2)

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El número uno está imparable. Rafael Nadal ha ganado la final del Masters 1.000 de Indian Wells, torneo que ya ganó en 2007,  al vencer al escocés Andy Murray en dos sets (6-1, 6-2).

Nadal dio la mejor versión de su poderoso tenis al que su contrincante no pudo hacer nada. En ningún momento el español dio tregua y arrolló al escocés en menos de una hora y media en un partido marcado por el viento.

De ese modo, el manacorí conquista su segundo título del año después de vencer en el Open de Australia. Asimismo, el título californiano, correspondiente al primer Master 1.000 de la temporada, depara a Nadal mil puntos en el circuito de la ATP y un premio en metálico de 605.500 dólares.

El temporal que azotaba desde primera hora de la mañana Indian Wells había amainado ligeramente tras la final del cuadro femenino, lo que permitió que ambos jugadores desplegasen su juego con menos complicaciones que las sufridas por Vera Zvonareva y Ana Ivanovic.

Con las gradas de la principal cancha de Indian Wells prácticamente pobladas, los finalistas arrancaron sin dudas en su servicio y culminaban los juegos con sus respectivas armas: el temple y los latigazos del escocés, y la garra de Nadal, que se apuntó el segundo juego con un tremendo revés a dos manos, a pesar del viento en contra.

En el cuarto punto del primer set llegó la rotura de servicio a favor del español en la tercera bola de 'break', ante un Murray que decidió cambiar de raqueta recién iniciado el quinto. Nadal, de nuevo con su saque, consolidó esa ventaja gracias a los continuados errores no forzados de su rival (4-1).

Los nervios tenían atenazado al escocés, incapaz de enlazar un par de puntos consecutivos. Así Nadal volvió a conseguir otro 'break' que dejaba muy llano el camino hacia el primer set, un objetivo que cumplió inmediatamente después, ayudado por unas ráfagas de viento que acusó más su rival.

El escocés sabía que debía dar un giro total a la situación para mantener alguna opción de victoria. Regresó a la pista con determinación y se apuntó el primer juego en blanco, pero el número uno del mundo no se arredró.

Si el británico se desesperaba por las condiciones climatológicas, a Nadal, superior mentalmente, le salía todo bien. Murray optó por subir más a la red, pero la estrategia no resultó y el español primero consiguió un nuevo 'break' y luego puso tierra de por medio (4-2).

De ahí al final, un repertorio sin fin aparente de globos y golpes ajustados a la línea auparon al mallorquín a su segundo título de la temporada.