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Natalia Millán toma el relevo de Lola Herrera en "Cinco horas con Mario", de Delibes

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Miguel Delibes quería que la actriz que tomara el relevo de Lola Herrera en el papel de Carmen Sotillo en "Cinco horas con Mario" fuera "lo más mona posible" pero no de "relumbrón" y Natalia Millán cumple "de largo" esa encomienda, a la que se enfrenta, revela, con "respeto y humildad" pero sin miedo.

En una entrevista con Efe, Natalia Millán asegura que "lo primero" que hizo nada más recibir la propuesta, en abril, fue llamar a Lola Herrera para que le diera "la venia".

Lola Herrera (Valladolid, 1935) aseguraba a Efe por entonces, que, tras interpretar durante 25 años el personaje -la primera vez en 1979 y la última en 2004- había decidido no volver a hacerlo porque ya había "cumplido" con la obra, con Valladolid y con su autor y que, además, ya no tenía "edad".

"Cuando hablé con Lola le dije: Aunque me pegue el batacazo yo este viaje no me lo quiero perder. Y ella me contestó: Esa es exactamente la actitud que tienes que tener", rememora.

"Esto es una cosa muy gorda y lo único que puedo decir es que me acerco con toda la humildad y respeto, porque es el papel de mayor responsabilidad de toda mi vida", asegura la actriz.

Se trata de una "producción nueva", olvidando "todo lo anterior", dirigida igualmente por Josefina Molina y producida por Sámano, del que, probablemente, sea el texto dramático más importante en castellano para una actriz, un monólogo que se interpreta en un escenario con la única compañía de varias sillas y un ataúd.

Millán (Madrid, 1969) recogerá el testigo nada menos que en el "reino" de Delibes, Valladolid, el próximo 1 de octubre y lo hará ante un "80 por ciento del público" que "alguna vez habrá aplaudido a Lola como Carmen Sotillos".

Aunque también su "heredera" la ha visto en el papel, en la última época en el Reina Victoria de Madrid -donde se estrenará la segunda semana de enero para estar allí "hasta que el público se canse"- no ha querido recurrir a ninguna grabación de la obra porque "lo mismo" se acompleja.

"He aceptado este encargo con mucho vértigo e ilusión. Fue mágico que la oferta me llegara justo en un momento en el que me planteaba si salir de gira con 'Chicago' -el musical que protagoniza desde noviembre- y ansiaba una oferta bonita para quedarme en Madrid aunque nunca imaginé que pudiera ser algo tan gordo", revela Millán.

Muy conocida por su intervención en series como "Un paso adelante" -en la que coincidió con Herrera- o "El internado", el nombre de Millán se vincula con el del musical gracias a sus papeles protagonistas en "Cabaret" y "Chicago" aunque lleva en el teatro desde los 17 años.

El productor de la obra, José Sámano, apunta en la entrevista datos que sólo conoce quien ha tenido durante 35 años una relación "entrañable" con Delibes. Y cree que Millán es una actriz dotadísima "por qué ¿Cuántas en España pueden hacer un musical como ella y además teatro?", se pregunta.

Sámano se muestra convencido "al 99%" de que han acertado "plenamente" en la elección de Natalia Millán como Carmen Sotillos.

La recuperación de la obra, afirma, no tiene nada que ver con el fallecimiento de Delibes, hace siete meses, sino con una decisión que había tomado con el propio escritor en 2008.

"Mucha gente nos lo pedía y un día nos dijimos 'por qué no hacerlo de nuevo', pero la protagonista tiene 44 años, es una viuda joven y Lola tiene 70 y además ella tampoco quería seguir", recuerda el productor.

Delibes no le sugirió nombres de "sustitutas" pero sí le pidió que no fuera una actriz de "relumbrón'", es decir, "que aparentara lo que no era", y que fuera "lo más mona posible".

Su primera opción fue Millán pero un "olvido" del intermediario que eligió para sondear la disponibilidad de la actriz, el actor Miguel Ángel Muñoz, hizo que pasaran varios meses con el proyecto en suspenso.

"Si me lo hubiera propuesto antes -interviene Millán- quizá habría dicho que no, porque estaba con el estreno de 'Chicago' así que realmente todo ha sido mágico".

La dificultad mayor, "aparte de aprender ese texto larguísimo y estar sola en el escenario", dice la actriz que ha sido comprender la mentalidad de una mujer "encarcelada" por sus principios y que vivía en una suerte de fundamentalismo "castrando una parte importante de sí misma".