Público
Público

Un navegante chino pudo llegar a África Oriental antes que Vasco de Gama

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Varios fragmentos de porcelana y una pequeña moneda china de principios del siglo XV encontrados en una excavación chino-keniana podrían cambiar la historia de África oriental al situar la llegada a la zona del navegante chino Zheng He antes que la del portugués Vasco de Gama.

El principal pilar que sostiene esta hipótesis es una moneda redonda con un agujero cuadrangular en el centro que se remonta a la dinastía Ming y que, irónicamente, se conserva para su posterior estudio en la fortaleza "Forte Jesus de Mombasa", obra de los lusos.

Sin embargo, pasarán dos años de estudio meticuloso hasta que las pruebas resulten concluyentes, explicó a Efe Athman Hussein, arqueólogo del Departamento de Museos de Kenia y director adjunto de la excavación realizada en Mambrui, situada en la costa a 120 kilómetros al nordeste de Mombasa.

Según una de las teorías que los investigadores barajan por el momento, la moneda habría viajado a bordo de uno de los 200 barcos comandados por el navegante chino Zheng He, quien habría llegado a la costa de lo que hoy es Kenia alrededor de 1421, más de 75 años antes que Vasco de Gama, quien lo hizo en 1498.

El marino asiático, que era eunuco, habría llevado en nombre del emperador chino Yongle, varios obsequios, como porcelanas o monedas, al sultán de Malindi, que le habría correspondido con una jirafa, entre otras cosas.

Pero dada la herencia lusa en la región, los arqueólogos locales se encuentran divididos.

"Todo apunta a que Zheng He llegó antes que Vasco da Gama, aunque es innegable que los portugueses dejaron mucha más huella. No se puede hablar de la historia de África Oriental sin mencionar a los portugueses, que estuvieron más de 200 años en la zona", indica Hussein.

En el mismo sentido se expresa el supervisor de la excavación, Salim Abdallah Duhmy, quien afirma sin ambages que "los chinos arribaron en primer lugar", aunque subraya que fueron los lusos quienes se encargaron de desarrollar la zona.

Hussein asegura que encontrarán más pruebas en las próximas fases de la investigación, que comenzarán el próximo 7 de noviembre y que incluyen excavaciones submarinas y en otros puntos de Mambrui, población vecina a la turística Malindi.

Pese a las conclusiones prematuras que podrían sacarse de los recientes descubrimientos, Hussein no quiere anticiparse y prefiere esperar a que se desentierre más evidencia de este contacto entre China y África oriental.

La investigación ha desatado no sólo polémicas históricas sino también religiosas, ya que el cementerio musulmán de Mambrui, lugar del yacimiento arqueológico, ha sido el foco constante del descontento de las familias de los difuntos que allí descansan y tienen también una vertiente política.

"Hay gente que dice que los chinos no están sólo interesados en la historia, sino más bien en el petróleo y las materias primas de la zona, pero yo no quiero entrar en eso", acota Hussein, que opta por resaltar el valor histórico de los hallazgos.

El científico recalca además que el enfoque del tema de los más de veinte miembros del equipo sino-keniano es meramente académico.

Esta excavación, realizada por los Museos Nacionales de Kenia y la Universidad de Pekín (y costeada por esta última), también ha servido para colmar la curiosidad local: "Nos ha hecho entender una parte de nuestra historia que desconocíamos", apunta Duhmy.

Los vecinos de Mambrui, por su parte, esperan que los hallazgos contribuyan al aumento del flujo turístico hacia una zona que ya antes de iniciar la excavación estaba entre las preferidas de los veraneantes internacionales.

Las autoridades museísticas del país ya barajan la opción de abrir los yacimientos al público en un futuro cercano.