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El nazi Demjanjuk escucha los cargos en su contra

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Los fiscales acusaron el martes a John Demjanjuk, de 89 años, de conducir a la muerte conscientemente a miles de judíos durante el Holocausto y de no inmutarse mientras las víctimas de los campos de concentración nazi Sobibor gritaban de miedo.

Apoyado en una cáma móvil y bajo una manta blanca, el ex empleado de una fábrica de coches de Estados Unidos cerró los ojos y miró al vacío mientras los abogados le acusaban de ayudar a matar a 27.900 judíos en el que podría ser el último gran juicio en Alemania de los crímenes de la era nazi.

Demjanjuk niega haber participado en el Holocausto y su familia insiste en que está demasiado frágil para ser juzgado.

El abogado del Estado Hans-Joachim Lutz dijo al tribunal que poco después de llegar a Sobibor, Demjanjuk supo que el propósito del campo era exterminar a judíos.

"Al mismo tiempo, no escapó del campo, aunque tuvo la oportunidad de hacerlo cuando no estaba de servicio, o cuando estaba trabajando fuera del campo. Tenía un arma, lo que hubiera hecho posible su huída", dijo Lutz al tribunal.

Ante la mirada de familiares de las víctimas, Lutz dijo que Demjanjuk se había visto inmerso en el "proceso de exterminio" porque estaba dispuesto a ayudar con su arma mientras los judíos eran sacados de los trenes, obligados a desnudarse e introducidos en cámaras de gas.

"Entre marzo de 1943 y mediados de septiembre de 1943, él, junto con otros, se aseguró de que las víctimas nombradas no tuvieran posibilidad de escapar, sino que en su lugar fueran asesinados en cámaras de gas o disparados", añadió.

"Participó conscientemente en los asesinatos de al menos 27.900 personas que fueron llevadas a Sobibor en 15 trenes desde Holanda, además de en otros transportes", añadió.

Poco después de que comenzara la vista, Demjanjuk, que llevaba una chaqueta negra de piel y una gorra de béisbol, comenzó mover la mano en lo que parecía ser un intento de hacer la señal de la cruz sobre su cabeza y sus hombros.

El tribunal hizo un receso y tras reanudar la vista, el juez dio la posibilidad a Demjanjuk de responder a los cargos, pero el acusado no ofreció señal clara de respuesta. Su abogado, Ulrich Busch, dijo que el tribunal había acordado que no hablara en ese momento.

Aunque ha reconocido haber estado en otros campos, Demjanjuk ha negado que estuviera en Sobibor, que los fiscales dijeron estuvo dirigido por 20-30 nazis de los SS y hasta 150 ex prisioneros de guerra soviéticos.

En las cámaras de gas de Sobibor morían los judíos tras 20 o 30 minutos de inhalar una mezcla tóxica de monóxido y dióxido de carbono, dijeron los fiscales. Grupos de aproximadamente 80 fueron forzados a entrar en cámaras de gas que medían unos 16 metros cuadrados.

Gritos, llantos y golpes podían escucharse desde fuera a medida que a las víctimas les entraba el pánico, añadieron los fiscales.

David van Huiden, de 78 años, un judío holandés cuya familia murió en Sobibor, dijo que cualquiera que hubiera trabajado en el campo era responsable.

"Es una vergüenza", dijo de Demjanjuk.

"Consideramos que está haciendo un poco de teatro. Además de eso, no está mirando a nadie, sus labios están cerrados la mayor parte del tiempo. Creo que el tribunal alemán estaban tan ansioso de tenerle aquí, que le aceptarán de cualquier manera", añadió.

Demjanjuk nació en Ucrania y combatió para el Ejército Rojo antes de ser capturado por los nazis y reclutado como guardia de campo. En 1951 emigró a Estados Unidos.

En 1986 fue extraditado a Israel y condenado a muerte en 1988 después de que supervivientes del Holocausto dijeran que era un guardia sádico conocido como "Iván el Terrible" en el campo de Treblinka, donde 870.000 personas murieron. El Tribunal Supremo Israelí revocó esa decisión en 1993 y le puso en libertad después de que aparecieran nuevas pruebas que mostraban que otro hombre era el probable guardia de Treblinka.

En mayo, fue extraditado desde Estados Unidos, donde vivía en un barrio de Cleveland, Ohio.