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NCG negocia recuperar el 75% de las indemnizaciones

La caja gallega irá a los tribunales si no hay acuerdo con los exdirectivos

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Las fuertes críticas que está recibiendo Novacaixagalicia por las millonarias prejubilaciones e indemnizaciones cobradas por los que fueran primeros espadas de Caixa Galicia y Caixanova le han hecho dar un viraje de 180 grados a su estrategia. Después de pagar más de 20 millones de euros a cuatro ejecutivos (una vez ya descontados los cuatro millones a los que renunció uno de ellos), ahora está intentando recuperar la mayor parte de esa cuantía. Fuentes cercanas a la entidad aseguran que está negociando recuperar hasta el 75% de ese dinero, aunque no está claro que pueda conseguirlo porque tres de ellos no están por la labor. Eso sí, si no consigue un acuerdo satisfactorio, que podría consistir en que devuelvan la mitad, la caja irá a los tribunales.

Hasta ahora ha aceptado devolver prácticamente todo lo recibido Javier García Paredes, ex director general adjunto de la entidad, que ya había renunciado a casi cuatro millones en el momento de su salida por considerar que percibir casi ocho millones era una cuantía disparatada.

Quienes todavía no están dispuestos a devolver el dinero, correspondiente a lo firmado en 2005 para sus prejubilaciones y complemento de jubilación, son José Luis Pego, director general de la caja hasta la llegada hace unos pocos meses de José María Castellano; Óscar Rodríguez Estrada, ex director general adjunto de la oficina de Integración; y Gregorio Gorriarán, ex-responsable del grupo inmobiliario. Pego recibió casi ocho millones; Rodríguez, más de cinco millones, y Gorriarán, más de cuatro.

Hasta ahora ha aceptado devolver prácticamente todo lo recibido Javier García Paredes

Ahora, la caja, consciente de que sus contratos fueron legalmente firmados y en base a ellos se pagaron las indemnizaciones, intenta convencer a los directivos de que renuncien a buena parte de sus emolumentos por lealtad con la entidad y por responsabilidad, habida cuenta de que bajo su gestión la entidad necesitó unas ayudas públicas de 3.627 millones de euros y acabó siendo nacionalizada prácticamente en su totalidad. García de Paredes, de hecho, aporta la cuantía a la que ha renunciado al proyecto de Banco NCG y a Novacaixagalicia.

El presidente de la entidad, José María Castellano, que ayer dio cuenta en el Consejo de Administración del banco del estado de las negociaciones, aseguró que, aunque la liquidación del contrato del ex director general adjunto 'había seguido los trámites adecuados, las cifras finales no resultaban aceptables en el actual contexto económico. Javier García de Paredes coincidía con esta valoración y ha procedido en consecuencia'. Castellano, en una nota de prensa, confió en que 'el ejemplo cunda y los demás exdirectivos también renuncien a una gran parte de las cantidades recibidas como indemnización'.

En el Consejo, Castellano también informó de que José Luis Méndez, ex director general de Caixa Galicia, renunció a la indemnización que le correspondió en el momento de su salida. Sin embargo, Méndez recibió su parte de prejubilación y complemento de pensión, lo que según algunas fuentes podría haber superado los 16 millones. Méndez, según informó ayer la caja, ha puesto a disposición de la entidad todos los cargos de representación de la misma en empresas, y por los que todavía sigue cobrando.

Por otra parte, ayer se aprobó un acuerdo para las prejubilaciones en Banco Gallego, una filial de la caja gallega, de la que todavía es vicepresidente Julio Fernández Gayoso, quien tuvo en sus manos la gestión de Caixanova durante décadas. El acuerdo alcanzado consiste en que todos aquellos que tengan entre 59 y 63 años podrán prejubilarse con un 80% de su sueldo bruto hasta la jubilación, lo que asegura el 100% del sueldo neto del convenio.

Mientras, la agencia de rating Moody's rebajó ayer más todavía la calidad de la deuda de la CAM, que ya tenía situada en bono basura. La colocó en E+, que es la segunda peor nota posible.

En el terremoto que está viviendo el sector de cajas (unas porque intentan salir adelante tras ser nacionalizadas y otras porque tratan de evitar que el fondo público entre en sus accionariados), ayer se conoció que Liberbank, liderada por Cajastur, está en avanzadas negociaciones para vender el 70% del capital de Telecable. Eso le permitiría ingresar en torno a 500 millones, con lo que quizá evitaría la entrada del FROB. No obstante, fuentes cercanas a la entidad asumen que el Estado podría inyectar 100 millones, un dinero que recuperaría en enero.