Público
Público

Los nepalíes celebran la fiesta de la democracia con un voto madrugador y tranquilo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los nepalíes madrugaron hoy para hacer cola ante los colegios electorales antes de su apertura, en una jornada en general festiva y tranquila, en la que una persona murió en los incidentes registrados la llanura sureña de Terai.

Todos los episodios de violencia registrados, menos de los esperados, tuvieron lugar en Terai, donde se concentra la minoría étnica "madheshi" y algunos grupos armados habían llamado al boicot.

La víctima de la jornada falleció en Sunsari, a 350 kilómetros al sureste de Katmandú, en choques entre simpatizantes del Partido del Congreso del primer ministro Girija Prasad Koirala y del Foro por los Derechos del Pueblo Madheshi, dijo a Efe una fuente de Interior.

Pese a que se temía un elevado nivel de violencia, tras una campaña en la que murieron 20 personas, una fuente de la Comisión Electoral dijo a Efe que algunos incidentes obligaron a suspender la votación en sólo seis de los 9.821 colegios electorales.

"A juzgar por el número de colegios afectados, se puede decir que podría haber sido mucho peor", dijo a Efe el jefe de la misión de observadores de la UE, Ian Mulder, durante la visita a un centro dos horas antes del cierre de las urnas.

Mulder visitaba el colegio dispuesto en el patio de una escuela de secundaria del barrio pobre y maoísta de Baneswar en Katmandú, que pertenece a la circunscripción donde se está ensayando el voto electrónico. Militantes maoístas se aglomeraban a las puertas de este centro de votación.

En su inspección desde primera hora por todo Katmandú, el jefe observador dijo que percibió un ambiente "tranquilo" con "gente haciendo cola para votar, madrugando para votar, algo impensable en Europa"

"Mi impresión es que el entusiasmo por las elecciones es grande", manifestó.

La misma impresión recabó el eurodiputado Josep Borrell, que lidera al grupo de observadores de la Eurocámara, y que describió a Efe un ambiente "festivo" semejante al que se vivió en España en los primeros comicios tras la dictadura franquista.

Borrell destacó las colas formadas horas antes de abrir los colegios, los ancianos ayudados por sus hijos para acercarse a las urnas, y lo "orgullosos" que parecían de poder votar, cosa que hacen por primera vez desde 1999.

"El sentido de (que están haciendo) Historia es evidente" y se ha reflejado en una participación "alta", declaró el jefe de la misión de la ONU que vigila el proceso de paz en Nepal, Ian Martin.

Martin habló a la prensa cerca de un colegio del centro de Katmandú, próximo al Palacio que alberga a la "niña-diosa" nepalí, la venerada Kumari, donde se respiraba una atmósfera relajada con turistas disfrutando de los templos de alrededor en una ciudad cerrada a cal y canto, sin coches en las calles.

Estos comicios son los cuartos desde que el país restauró la democracia en 1990, y culminan un proceso de paz que puso fin a una década de guerra entre el Gobierno y la guerrilla maoísta a finales de 2006.

El líder maoísta, conocido con el nombre de guerra de Prachanda o "el fiero", se mostró contento de poder votar a sus 54 años y aseguró que lo hacía por primera vez en 28.

Tras votar en Chitwan (sur), Prachanda dio por cumplido el "sueño de los mártires" o caídos en la guerra y volvió a prometer que sus filas no causarían problemas durante la jornada.

Uno de los incidentes que obligó a suspender la votación en un colegio se registró en Chitwan, donde militantes rivales quemaron las papeletas en protesta porque un grupo de maoístas les impedía votar, dijo a Efe una fuente policial.

"Me siento muy feliz de votar", declaró únicamente Koirala tras depositar sus papeletas en la circunscripción de Biratnagar.

El día caluroso en Katmandú facilitó la votación, que se desarrollaba bajo coloridas carpas levantadas en patios de colegios, instituciones oficiales e incluso de templos hindúes.

El oficial Arjun Pant, encargado de custodiar las urnas en un templo a la diosa hindú Laxmi de la ciudad de Lalitpur, a las afueras de Katmandú, explicó a Efe los símbolos que representan a cada partido -hoz y martillo para maoístas, vaca para monárquicos...- y que ayudan a los analfabetos a votar, y las precauciones adoptadas para que todo transcurra con limpieza.