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Las nevadas frenan al Ejército turco en el quinto día de incursión en Irak

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Las tropas turcas detuvieron hoy sus operaciones en el norte de Irak, debido a las fuertes nevadas que cayeron en la zona, indicó el Estado Mayor del Ejército, en un comunicado en el que informa también de la muerte de dos soldados.

"Las actuales nevadas en el quinto día de operación restringieron parcialmente las maniobras y las unidades reforzaron sus posiciones. Una unidad militar fue atacada con fusiles de largo alcance y dos miembros de nuestro personal se convirtieron en mártires", precisó la nota.

La cúpula militar turca añadió que el ataque del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) recibió respuesta, pero "no pudo determinarse el número de bajas de los terroristas a causa de las condiciones atmosféricas".

Aseguró que tiene informaciones que demuestran que los militantes del PKK heridos en los primeros días de la incursión están internados en hospitales del norte de Irak.

La declaración de que los hospitales del norte de Irak están tratando a los heridos del PKK es un signo de que el Ejército turco está molesto por la ayuda prestada por los kurdo-iraquíes al grupo armado.

En el mismo sentido, los medios turcos, que citan fuentes militares, aseguran que los rebeldes del PKK que escaparon de las tropas de Turquía son protegidos por los kurdo-iraquíes.

Según el comunicado de los militares, las fotos de un helicóptero derribado distribuidas por la agencia pro kurda Firat constituyen "un esfuerzo por esconder las bajas de los terroristas con mentiras" porque esas imágenes pertenecen a un aparato derribado en 1997.

Sin embargo, los pilotos de un helicóptero accidentado, uno con grado de coronel y otro de teniente, fueron despedidos en una ceremonia de Estado ayer en Ankara, si bien el Ejército turco dijo que las razones de la caída del aparato "son aún desconocidas".

Con la muerte de esos dos soldados, las bajas del Ejército reconocidas oficialmente ascienden a 19 soldados y 3 guardias rurales, mientras que entre los militantes del PKK se elevan a 153, de acuerdo con fuentes oficiales turcas.

Por otra parte, al ser preguntado sobre si Turquía pretende establecer una "zona tampón" en el norte de Irak, el vicepresidente del Gobierno de Ankara, Cemil Çiçek, reiteró hoy que es de sobra sabido que el objetivo del Ejército turco es el PKK y que las tropas turcas podrán volver a casa en cuanto se alcance esa meta.

En este contexto, opinó que ello puede ocurrir "temprano" con la cooperación de Estados Unidos y los iraquíes.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, expresó hoy su aprecio por el apoyo que Estados Unidos está dando a Ankara.

Mientras, el Parlamento kurdo del norte iraquí en Erbil exigió al Gobierno Autónomo Kurdo del Norte de Irak que cierre las bases turcas en el Kurdistán iraquí y criticó a los gobiernos de Washington y Bagdad por permanecer en silencio ante la operación del Ejército turco.

Ya antes de la incursión militar, iniciada el pasado jueves, el Ejército turco mantenía estacionados 2.000 soldados en el norte de Irak.

Ayer, Ankara aseguró que la operación militar en Irak está destinada a impedir que el PKK vuelva a molestar a Turquía desde el norte de Irak.