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Ni oír hablar de cambios en la cúpula

"Aquí no hay jubilación ni nada que se le parezca", dice Botín

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El Tribunal Supremo tiene entre manos la posible inhabilitación del consejero delegado de Banco Santander, Alfredo Sáenz, y por tanto el relevo en la cúpula de uno de los bancos más importantes del mundo. Sáenz y Emilio Botín comparecían ayer ante la prensa por primera vez desde que se filtró la votación del Alto Tribunal a favor de esa medida sancionadora, pero nada desvelaron sobre las intenciones del banco en caso de que se confirme.

Interrogado en un par de ocasiones sobre si el banco mantendrá a Sáenz en el cargo si es inhabilitado (podría permanecer si se recurre la decisión ante el Constitucional), Botín aseguró que 'hasta ahora no hay nada'. La gran duda que se

Hay una teoría de la comunicación que dice que en un discurso lo más importante hay que dejarlo para el final porque es el mensaje que más recuerdan los oyentes. Emilio Botín terminó ayer sus dos intervenciones con dos mensajes: 'Santander está dirigido por el mejor consejero delegado de la banca' y 'aquí no hay jubilaciones ni nada que se le parezca'.

En las últimas semanas se ha reabierto el debate sobre la sucesión en el banco, no tanto por la jubilación de Botín sino por la posibilidad de que Alfredo Sáenz, el consejero delegado, tenga que dejar su cargo si definitivamente el Supremo le inhabilita por una operación que realizó hace 16 años en Banesto.

Aunque un recurso ante el Constitucional podría paralizar esa sentencia, la imagen y la reputación del banco sufriría mucho, por lo que en el mercado dudan que pueda mantenerse en el puesto. Botín no quiere pronunciarse todavía y ayer se limitó a asegurar que 'no hay caso de riesgo reputacional ni nada que se le parezca. Hasta ahora no hay nada'.

Tampoco quiere oír hablar de su salida del banco. 'Aquí no hay jubilación ni nada que se le parezca. Y para evitar que otro me haga la misma pregunta, aquí se acaba la reunión', dijo, entre risas, tras contestar preguntas durante 45 minutos.