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De Nigris conocía su riesgo cardiaco

Su fallecimiento reabre el debate de las contraindicaciones

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Antonio De Nigris padecía el síndrome del QT largo. El mexicano lo sabía e, incluso, fue rechazado por un club turco tras someterse a una revisión cardiológica. Este síndrome, de origen genético, presenta un alargamiento del espacio entre las ondas Q y T del electrocardiograma.

'Realmente, la forma en que murió es compatible con este síndrome, porque suele producir arritmias nocturnas', señala el doctor Pérez Villacastín, experto del Hospital Clínico de Madrid. 'En muchas ocasiones, las personas que lo padecen mueren cuando suena el despertador', añade Villacastín.

Desde México, sin embargo, niegan que De Nigris tuviera una alteración cardíaca. El doctor Mario Alberto Benavides, jefe de Cardiología del Hospital Universitario de Monterrey, rechazó que De Nigris haya tenido problemas congénitos y sostuvo que en los últimos exámenes a los que se sometió el futbolista, el más reciente en junio pasado, obtuvo 'resultados satisfactorios'. El médico manifestó que su hermano Aldo, jugador del Monterrey, tampoco presenta problemas de corazón.

¿Debió contraindicarse la práctica deportiva a De Nigris? 'La verdad es que el QT largo no tiene una contraindicación tan clara como la miocardiopatía hipertrófica o la displasia, pero lo cierto es que el sentido común dicta que el ejercicio extenuante no es recomendable en estos individuos. Curiosamente, la natación suele empeorar la sintomatología', señala Villacastín. 'Son decisiones muy peliagudas', afirma el doctor José Antonio Casajús, especialista en Medicina Deportiva de la Universidad de Zaragoza, 'y en este caso, no se trata de blanco o negro. Se deben maximizar los controles y tomar decisiones siempre de forma compartida: jugador, médicos del deporte y cardiólogos'.

El doctor Pedro Manonelles, secretario de la Federación de Medicina Deportiva (FEMEDE), es partidario de las exclusiones obligatorias. 'Yo creo que hay que aplicar las recomendaciones de separación de la práctica deportiva según los criterios de muerte súbita', señala Manonelles.

El debate acerca del consentimiento informado [situación en la que un deportista conoce su enfermedad y asume de forma voluntaria el riesgo] lo zanja de forma drástica el doctor Manonelles. 'Con mi camiseta, no se muere nadie si yo lo puedo evitar. Por eso hay que realizar exclusiones', sentencia el médico.

Javier Gómez Noya, campeón mundial de triatlon es el caso más notorio de un deportista al que se le contraindicó la competición. El gallego consiguió que el prestigioso cardiólogo inglés McKenna le autorizara la práctica deportiva. 'La realidad es que la mayoría de los médicos deportivos estamos en contra de esta situación. Gómez Noya recorrió medio mundo buscando a alguien que le apoyara', critica Manonelles. La licencia federativa del triatleta aparece firmada por el doctor Bayón, un cardiólogo de Pontevedra.