Publicado: 27.10.2014 07:00 |Actualizado: 27.10.2014 07:00

Las niñas conquistan la playa de La Concha

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Todos los sábados del curso escolar, y desde hace 71 años, se celebra en la playa de La Concha de Donostia el campeonato de fútbol 8 promovido por los centros educativos. En él se enfrentan alumnos de primaria, pero no todos juegan en las mismas condiciones. La falta de espacio relega a las niñas a disputar la competición en campos de hierba artificial, lo que supone una evidente discriminación por razón de sexo. Hasta este sábado, que accedieron a un campo de juego históricamente masculino.

Padres y madres de chicas de 5º y 6º de primaria, participantes de la competición con el equipo de sus colegios, remitieron una queja al Ararteko, el defensor del pueblo vasco. Señalaban que sus hijas desarrollan diversas actividades deportivas en el marco del proyecto "multi-kirola", promovido por la Diputación y con cuya filosofía estaban muy satisfechas, pero mostraban su desacuerdo ante lo que consideraban "contrario a los principios de respeto y promoción de la igualdad de género que han de presidir la actuación de los poderes públicos", ya que relegaban las competiciones femeninas a lugares de menor visibilidad social.

"No estaban en las mismas condiciones al no tener la misma visibilidad"

"No estaban en peores condiciones, pero tampoco en las mismas. Los campeonatos en la playa son mucho más visibles", afirma a Público Leire Landa, directora de Donostia Kirola, la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Donostia.

Ante esta discriminación, el Ararteko remitió una serie de recomendaciones al Ayuntamiento de Donostia- San Sebastián y a la Diputación Foral de Gipuzkoa con el objetivo de "eliminar de forma efectiva la segregación por razón de sexo en el uso de espacios públicos, así como de dotar de mayor visibilidad, espacio y presencia pública al deporte practicado por mujeres y niñas".

Para materializar ese objetivo, el Ararteko recomendaba a ambos organismos en su resolución que adoptaran las medidas necesarias para "garantizar que los espacios públicos en los que se practique el fútbol en el marco del Programa de Deporte Escolar y, en especial, los de mayor visibilidad social como es el caso de la playa de La Concha, acojan tanto competiciones masculinas como femeninas con criterios de igualdad".

La Diputación Foral respondió por medio de un informe suscrito por sus direcciones generales de Igualdad y Deportes. En él trasladaba la información proporcionada por el Patronato Municipal de Deportes donostiarra, según el cual fueron los centros escolares que impulsaban dicha competición los que, en asamblea, decidieron que la competición de fútbol femenino fuera independiente del torneo playero y se disputara en los campos municipales, aunque participando en las finales del campeonato de playa con el objetivo de hacer visible esta competición femenina. Pero los centros acabaron rechazando esta posibilidad en vista de las desigualdades existentes entre niñas y niños en el reparto de trofeos.

Desde el Ararteko consideran que si dar visibilidad al deporte femenino constituye un objetivo en sí mismo y para lograrlo la propia asamblea de centros había considerado adecuado que la ciudadanía viera jugar en La Concha partidos disputados por chicas, no parecía razonable limitar esa posibilidad a las finales. "Debería generalizarse a todo el torneo, lo que además contribuiría a evitar transmitir un mensaje contraproducente, como sucedería si se acabara percibiendo que la práctica del fútbol por mujeres y niñas es tan excepcional y esporádica como su presencia en los torneos de mayor visibilidad social".

La Diputación se ha comprometido a eliminar la segregación por razón de sexo Así, la Diputación Foral concluyó señalando que "los criterios empleados de ninguna forma justifican el uso diferenciado por razón de sexo de los espacios organizados para la práctica del fútbol en el marco del Programa de Deporte Escolar". Por este motivo, la Diputación se comprometió a poner en marcha las medidas adecuadas para la eliminación efectiva de la segregación por razón de sexo en el uso de espacios para la práctica del fútbol. Además, se analizarán las acciones que cabe adoptar para la práctica del deporte femenino en general, y del fútbol en particular. "Todo ello con el fin de dotarlo de mayor visibilidad, de modo que vaya ganando espacio y presencia pública".

Desde entonces, el Ayuntamiento, y en concreto Donostia Kirola, está impulsando un proceso de incremento de la participación femenina en los programas de deporte escolar. Y aunque los campos de hierba artificial seguirán constituyendo uno de los terrenos de juego de la competición debido a la limitación de espacio -esta temporada cuenta con 112 equipos, 86 masculinos y 26 femeninos-, desde el pasado sábado su uso no será diferenciado por razón de sexo. "Es lo que tenía que ser. Se trata de visibilidad y en las mismas condiciones", sentencia Landa.