Público
Público

El último niño prodigio de la Fórmula Uno

En sus 116 participaciones en carreras internacionales, ha logrado 17 victorias, 35 podios, 17 'poles' y 8 vueltas rápidas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El español Jaime Alguersuari, que ha sido confirmado por la escudería Toro-Rosso como su piloto a partir del Gran Premio de Hungría, que se disputa el próximo fin de semana, es el último niño prodigio que llega a la Fórmula Uno y el domingo se convertirá en el mas joven de la historia en hacerlo.

Bicampeón de España de Karting (2004 y 2005), tercero en la Fórmula Junior 1.6 by Renault (2005), campeón de las Winter Series Fórmula Renault 2.0 Italia (2006) y ganador de la Fórmula 3 Británica (2008).

En sus 116 participaciones en carreras internacionales de monoplazas, ha logrado 17 victorias, 35 podios, 17 'poles' y 8 vueltas rápidas.

Además, ha sido el campeón de España de karts más precoz, el más joven en ganar una carrera en Fórmula Júnior 1.6, en conseguir un podio en Fórmula Renault 2.0, en ganar una carrera de esta misma categoría, en proclamarse campeón de unas Winter Series y en hacer lo propio en la British F-3.

Este currículum lo firmarían muchos pilotos al final de sus carreras profesionales. Sin embargo, el mismo corresponde a un chaval que apenas ha empezado la suya. Su nombre es Jaime Alguersuari, tiene 19 años y es la última joya del automovilismo español.

Quizá este joven barcelonés lo ha tenido más fácil para llegar que otros. Su padre, de quien también ha heredado el nombre de pila, es el presidente de RPM Racing, la empresa responsable de las World Series by Renault en las que participa este año, y de las citas de motor más relevantes que se celebran en España.

Sin embargo, Jaime no sólo se ha mantenido ahí por méritos propios sino que ha progresado, año a año, carrera a carrera, con el único propósito de pulir su innegable talento hasta ver cumplido su sueño: formar parte, como piloto oficial, del 'Gran Circo' de la Fórmula Uno.

Ese sueño se hará realidad el próximo 24 de julio, cuando se estrene en los primeros entrenamientos libres del GP de Hungría al volante del Toro Rosso que ha dejado vacante el francés Sébastien Bourdais. Lo hará, además, como el piloto más joven de la historia (19 años, 4 meses y 3 días) en disputar una carrera de la máxima categoría.

En Red Bull confían a ciegas en él, pues Jaime está en la nómina el equipo austríaco desde los 16 años, cuando pasó a formar parte de su programa de 'Jóvenes Pilotos'. Saben que es un diamante en bruto imposible de pulir en los test, por culpa del cambio de normativa de la FIA, así que han decidido hacerlo dándole la alternativa en carrera.

Rápido, técnico y frío en la pista, a Alguersuari le gusta controlar todo, vivir las carreras desde el primer al último segundo, sentirse piloto las 24 horas del día. No es de extrañar, por tanto, que su ídolo sea el heptacampeón mundial Michael Schumacher, probablemente el mejor de todos los tiempos.

Como 'Schumi', Alguersuari se transforma en un témpano de hielo cuando se sube a un monoplaza. 'La presión no me afecta porque, cuando estoy en una carrera o jugándome un campeonato, sé lo que puedo y lo que no puedo hacer', declaraba hace unos meses durante una entrevista concedida a EFE.

Su referente en la actualidad es otro alemán, el joven Sebastian Vettel, la última perla de la factoría Red Bull, el piloto más joven en lograr la victoria en un Gran Premio, la pole y la vuelta rápida (en el G.P. de Italia el pasado año, con un Toro-Rosso) y a quien en Hungaroring, Jaime superará en precocidad a la hora de debutar.

A sus 19 años, si algo destaca de Jaime Alguersuari, además de un talento y una intuición innata para conducir monoplazas y exprimirlos al máximo, es que posee una cabeza sorprendentemente bien amueblada. Conoce de sus enormes cualidades, pero también sabe cuales son sus carencias y, por eso, trabaja sin descanso para convertirlas en virtudes.

Es meticuloso hasta en la forma de conocer los circuitos, muchos de ellos, nuevos para él. 'Un circuito se conoce caminando con tu ingeniero y cogiendo un mapa de telemetría, con las marchas, con la velocidad, con el freno, con el gas, e ir analizando curva por curva. Nunca me he aprendido ninguno con la 'Playstation'. La época de los vídeojuegos ya la dejé', sentencia.