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"¡Es que los niños no se enteran de nada!"

Las protestas contra la Ciudadanía en inglés que impone Camps en Valencia se recrudecen.

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De seis a ocho de la tarde de ayer, martes, los pasillos del instituto Ballester Gozalvo presentaban una decoración poco habitual en un centro educativo. Decenas de carteles repartidos por paredes y escaleras mostraban el rechazo del centro a la decisión del Gobierno valenciano de impartir Educación para la Ciudadanía en inglés. Algunos eran pancartas elaboradas en las que la dirección del centro había escrito la reivindicación básica que subyace tras las protestas: 'El instituto Ballester Gozalvo, por la enseñanza pública'.

Otros eran simples hojas de cuaderno arrancadas y manuscritas por los alumnos, en las que se quejaban de que, con su nivel, no entienden al docente cuando les imparte los contenidos de la materia en inglés, tal y como ordena la administración. 'Who is run? ¿No lo entiendes? ¡Pues yo tampoco! ¡No a la Educación para la Ciudadanía en inglés!', decía uno de los mensajes

El ambiente reivindicativo acompañó a las 200 personas, entre padres, alumnos, profesores y personal no docente, que se reunieron en el centro para celebrar un encierro simbólico.

Es uno de los actos de protesta que se están produciendo durante esta semana en decenas de institutos del País Valenciano, con los que la mayoría de la comunidad educativa muestra su rechazo a la orden de la Generalitat.

El problema principal es que los alumnos no tienen nivel suficiente de inglés para entender una materia como la de Ciudadanía, llena de conceptos filosóficos y con una metodología necesitada de debate. Victoria Mas, madre de una niña de 14 años que cursa la materia, resumió la preocupación de las familias: '¡Es que no los niños no se enteran de nada!'. Eduardo'”.

Más allá de la imposiblidad práctica de impartir la asignatura en inglés por el bajo nivel de los alumnos, los profesores están molestos por la vertiente política del asunto. Se sienten “la mano ejecutora”, en palabras de Pérez, de la Generalitat valenciana en su batalla política contra el Gobierno central. No en vano, Francisco Camps, presidente valenciano, anunció que la asignatura se impartiría en inglés en septiembre del año pasado, después de meses en los que su partido, el PP, rechazó la asignatura por 'doctrinaria'.

Las protestas están cada vez más organizadas –en torno a la Plataforma en defensa de la Enseñanza Pública– y se extienden a decenas de centros en todo el País Valenciano. Ayer, los centros valencianos estaban convocados a la lectura de un manifiesto de protesta en la hora del recreo, aunque a última hora de la tarde la Plataforma no tenía datos del seguimiento de las protestas.

Por su parte, la Conselleria de Educación insiste en que su único objetivo es contribuir al plurilingüismo del alumnado valenciano.