Público
Público

"El nivel humano de la medicina es aplicable a la política"

Médico y político accidental. Casi sin querer, ha llegado a la alcaldía de San Sebastián. Añora los tiempos en que era un hombre anónimo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Vaya por delante: Juan Karlos Izagirre es médico, no político. Lo dice él, alcalde de San Sebastián, el hombre que pasará a la historia de la bella Donostia por haber puesto fin, al frente de Bildu, a 20 años de mandatos del socialista Odón Elorza. 'Todo el mundo está sorprendido, mi familia, mis amigos y hasta yo mismo', cuenta con sinceridad.

Este alcalde es un paradigma de cómo la vida puede cambiar de la noche a la mañana. A él le ocurrió el 18 de abril, al trascender que encabezaría la candidatura de Bildu para el 22-M. Su anonimato empezó a diluirse como un azucarillo, y ahora lo echa de menos.'Siempre había dicho que lo que me fastidiaba de esto era tener que dejar la medicina, pero peor aún ha sido perder el anonimato.

Es duro'. ¿Y cómo era su vida antes del 22-M? Era un tipo normal, 'inquieto' y dispuesto a movilizarse cuando la causa lo merecía. Estudió en el colegio Manuel de Larramendi: 'Había curas, pero estuvo bien. Me enseñaron mucho a reflexionar, razonar y debatir. Y eso viene muy bien en la vida. Hoy se enseña poco de eso'.

'Mi referencia tendría que ser Otegui. Pero ¡ojo!, yo no soy de la izquierda abertzale'

Después, empezó a estudiar medicina, aunque no fue por vocación. 'Con 18 años hay gente que lo tiene claro, pero yo no'. El caso es que, 'como debía de tener buenas notas', la Universidad del País Vasco le aceptó. Se licenció en 1989, y los siguientes 22 años trabajó en distintos centros y compartió con otros colegas una consulta de medicina deportiva.

Así anduvo hasta que hace cinco años sacó la plaza para urgencias extrahospitalarias del ambulatorio de Errenteria, donde ahora está en excedencia. 'La medicina me ha ayudado mucho a conectar con la gente. El nivel humano de la medicina es aplicable a otros ámbitos, incluido el político'.

Y se ha metido de lleno, como independiente, en Bildu, convencido de 'aportar' así su 'granito de arena para la normalización y la paz': 'Si Sortu estuviera legalizado, seguramente no estaría aquí', afirma.

En política, tiene a sus 'ídolos'. Del presente son el alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, y Arnaldo Otegi: 'Mi referencia tendría que ser Otegi por lo que está haciendo por la normalización. Pero, ¡ojo!, yo no soy de la izquierda abertzale, con lo cual esto se puede mal-interpretar'. Del pasado, recuerda con estima a Telesforo Monzón, Enrique Tierno Galván y Julio Anguita. 'De Anguita me gustaba la coherencia de su discurso, que ponía en solfa las verdades absolutas de otros'.

'En cuatro años, muchos estaremos deseando volver        a nuestra vida normal'

Él no se ve como político profesional. 'Creo que dentro de cuatro años muchos estaremos deseando volver a nuestra vida normal'. Por ahora, ha tenido que renunciar a aficiones, hábitos y cometidos. No encuentra tiempo para ir al monte y hacer deporte ('mira, estoy engordando') ni para estar con los amigos: 'Casi no tengo días libres. Estoy tan agobiado que, cuando puedo, me gusta quedarme en casa, en Igeldo. Tenemos una pequeña huerta y animales: una burra, una cabra, gatos, perros...'.

También se ha visto obligado a renunciar 'con pena' al proyecto en el que ha participado, desde 2005, junto a otros médicos, como cooperante en el Sáhara. 'El Gobierno español debe obligar a Marruecos a retirarse de las tierras que le corresponden y dejar después que los saharauis decidan su futuro mediante el derecho de autodeterminación'.

Otras pasiones son el fútbol ('soy de la Real, pero no antiAthletic. Pero para ver buen fútbol tienes que tirar ya al Barcelona o al Real Madrid') y los versos. De hecho, pasará a la historia por ser el primer alcalde donostiarra que cantó un verso al ser investido.

'Me pareció un momento majo. En política son importantes los gestos'. Así que se lanzó y lo cantó como un mensaje de apoyo al euskera y la cultura vasca. También dice tener gestos para la oposición: 'Estamos intentando consensuar todo para demostrar que aquí no ha pasado nada. Con Bildu no ha venido el lobo'.