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Los no alineados reclaman un mundo más justo

Los 118 países insisten en la necesidad de un nuevo orden en el que tengan más peso

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En 1961 el mundo vivía bajo la influencia del bloque soviético o del estadounidense, pero veinticinco países decidieron mantenerse independientes y agruparse en el Movimiento de Países No Alineados (NOAL).

Ya, con 118 miembros, la organización comenzó ayer su XV cumbre en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, dirigiéndose al resto del mundo para reclamar la necesidad de un nuevo orden económico y político más justo e igualitario, en el que los países en desarrollo participen en mayor medida en la toma de decisiones.

El movimiento también responsabilizó a los países ricos de crear la actual crisis financiera global, que está azotando más dramáticamente a los más pobres, y pidió un compromiso de todos los países 'en la búsqueda de soluciones efectivas y justas a la actual crisis'.

A la cita, que finaliza hoy, han acudido más de medio centenar de jefes de Estado y de Gobierno, en su mayoría del continente africano y asiático, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Uno de los asistentes más polémicos a esta reunión es el presidente sudanés, Omar Hassan al Bashir, sobre el que pesa una orden de detención de la Corte Penal Internacional, por supuestos crímenes de guerra y lesa humanidad en Darfur. Ban Ki-moon pidió a los reunidos un mayor apoyo y colaboración con los tribunales internacionales en su discurso, en lo que parece una velada referencia al presidente sudanés.

El líder libio, Muamar el Gadafi, describió el Consejo de Seguridad de la ONU como 'un monopolio' controlado por las mayores potencias del mundo, y la Asamblea General como un club de 'reunión social'. Gadafi propuso que un miembro de la Unión Africana (UA) sea miembro permanente del Consejo de Seguridad. La UA está compuesta por 52 países y tanto Latinoamérica y África como el Sureste Asiático sólo participan en la Asamblea General, 'que no tiene ninguna función', sentenció el dirigente norteafricano.

'Los países en desarrollo son los más afectados por la crisis financiera', subrayó el presidente cubano, Raúl Castro, en la cumbre. La subdirectora del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, Sheila Sisulu, confirmó este dato a Reuters. La organización para la que trabaja ha recaudado menos de 2.000 millones de dólares para este año, de los más de 6.400 que son necesarios para dar ayuda alimenticia urgente a los 105 millones de personas hambrientas que están en mayor riesgo.