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En el nombre del padre del blues

El hijo del legendario bluesman africano Ali Farka Touré encabeza la lista europea de músicas étnicas con su cuarto disco, ‘The secret’

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Cuando supo perdida la batalla contra el cáncer, el guitarrista africano Ali Farka Touré empezó a ajustar cuentas con el pasado y a preparar el futuro ausente. En el invierno de 2006, el músico malí se reunió en Bamako con Salif Keita, a quien hacía años que no trataba. Y mandó llamar a su amigo Toumani Diabaté, a quien encomendó la tutela personal y artística de su segundo hijo, Vieux. Un lustro después de la muerte del primer africano que ganó un Grammy (Talking Timbuktu, grabado en 1995 con Ry Cooder), su heredero lidera la lista europea de músicas étnicas con su cuarto disco, The secret. 'Es mi forma de intentar ayudar a que los sonidos ancestrales del blues africano logren una adecuada proyección en el futuro', explica Vieux Touré, de 29 años, desde su domicilio en Bamako antes de viajar a España para ofrecer dos conciertos, en Sa Pobla (Mallorca) el próximo 17 de agosto y dos días después en Bidasoa (Euskadi).

Como su padre, Vieux adoptó el apodo Farka, que en lengua bámbara significa burro, sinónimo de tozudo e incansable. Porque no es fácil sobrevivir en Mali, el país más pobre del norte de África, el décimo menos desarrollado del planeta; y si la opción vital es la música, menos aún. 'No empecé a tocar la guitarra hasta los 20 años, apenas llevo nueve años tocándola', señala el joven cantante al citar como influencias a su padre, al tañedor de kora Toumani Diabaté y a Jimi Hendrix, John Lee Hooker, Eric Clapton y B.B. King, músicos muy apreciados en los países africanos.

Con The secret, grabado entre Bamako y Nueva York para el sello Six Degrees (distribuido aquí por Karonte), Vieux Farka Touré pretende seguir 'indagando' en la vasta mina musical del blues africano. 'Ya sé que es un reto muy complicado trabajar con una cultura tan tradicional, es difícil lograr un equilibrio entre la tradición y la modernidad, pero tengo ese empeño', incide el joven guitarrista. 'Son las tradiciones del delta del Níger, allí nació el blues para expandirse después por el mundo. Y lo que yo puedo hacer es tocar la música que está en el fondo de mi corazón y seguir la ruta que ella marca'.

'El artista debe ser muy cuidadoso con todo lo relacionado con el pueblo del que procede'

Ha sido clave la ayuda recibida de Toumani Diabaté, 'un segundo padre para mí. Mi mentor, mi amigo. Y como músico es un héroe, el mejor con la kora, sin discusión. Siempre lo admiraré y me miraré en él para aprender de la vida y de la música', pero el recuerdo del padre guía el camino.

Ali Farka Touré, cazador y taxista. El conductor de ambulancias fluviales que rechazó la riqueza europea para aceptar la alcaldía de su pueblo, Niafunké, e invertir su dinero en canalizar agua para cultivar hortalizas en el desierto. 'La región se ha desarrollado desde que mi padre impulsó el sistema de irrigación desde el Níger, y los campos han producido mucho más que antes', explica Vieux Farka, también comprometido con el futuro de su gente. 'Aprendí mucho de mi padre, demasiadas cosas para recordar ahora en una entrevista. Como músico aprendí que el artista debe ser muy cuidadoso con todo lo que está relacionado con el pueblo del que procede y, si está en su mano, debe ayudar con la música al desarrollo de los vecinos', incide Vieux, a quien The Times llama 'nuevo héroe de la guitarra africana' y a cuyo grupo el productor Don Was califica como 'la mejor puta banda de rock del mundo'.

En esta ardua tarea social está volcado Farka Touré hijo porque, como afirma desde Bamako, 'África tiene un gran potencial. Malí y muchos países se están desarrollando con rapidez y tenemos poblaciones bastante jóvenes. También estamos logrando un mayor acceso a medios tecnológicos que llegan desde el exterior, medios de progreso que estamos introduciendo en nuestras formas de vida'.

'En la familia Farka Touré se hace el blues que viene de África. ¡Así de simple!'

¿Y qué pueden hacer las nuevas generaciones por África? '¡Tenemos que seguir creciendo y prepararnos para ser el futuro de África!', exclama el heredero del blues africano. Mientras, la música sigue deparando momentos de gloria. En 2008, Vieux Farka Touré participó en el disco homenaje In the name of love-Africa celebrates U2 con una adaptación en clave de blues de Bullet

the blue sky. Ese mismo año, su primer álbum fue remezclado por artistas y dj's de música electrónica como Cheb i Sabbah, Nickodemus o Yossi Fine. Y el año pasado actuó en el concierto de apertura de la Copa del Mundo de fútbol en Suráfrica.

Y ahora, para The secret, ha grabado con Derek Trucks (The Allman Brothers), Dave Matthews y John Scofield bajo producción de Eric Krasno (Soulive). Son 12 canciones con profundo sabor a Sahel, aunque quizá la sorpresa de este tercer disco sea una colaboración póstuma de Ali Farka Touré en la pieza que da título al álbum. ¿Se trata de un regreso a las raíces genuinas del blues de África? 'Ya se ha escrito mucho sobre los orígenes del blues africano, incluso se han grabado películas sobre nuestra música, pero mi definición es sencilla: en la familia Farka Touré se hace el blues que viene de África. ¡Así de simple!'.