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El norte de Inglaterra trata de volver a la normalidad tras las inundaciones

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El condado de Cumbria, en el norte de Inglaterra, trata de recuperar hoy la normalidad tras las graves inundaciones provocadas por el desbordamiento de varios ríos, que anegaron decenas de localidades, derribaron cuatro puentes y obligaron a la evacuación de más de 1.300 personas.

Pese a que ha llovido de manera intermitente en las últimas horas, las aguas han bajado de nivel, lo que ha permitido a las autoridades hacer una primera estimación de los daños causados por las precipitaciones más intensas registradas en los últimos 50 años.

El secretario de Estado de Medioambiente, Hilary Benn, calificó este fin de semana lo ocurrido como "un hecho que sucede uno de cada 1.000 años" y los meteorólogos afirmaron que en 24 horas entre el jueves y el viernes llovió tanto como la media habitual en dos meses en esta región, una de las más lluviosas en el Reino Unido.

La prioridad es evaluar el estado de los 1.800 puentes que hay en la región para garantizar que no han sufrido daños estructurales y que no existe riesgo de derrumbamiento, según ordenó el sábado durante una visita a la región el primer ministro, Gordon Brown.

Un policía murió el viernes al desplomarse un puente en la localidad de Workington, cuando desviaba el tráfico de vehículos.

Chris Robinson, portavoz de la Agencia Estatal de Medioambiente, explicó que se trata de una medida de "precaución" necesaria para "tener la certeza de que es seguro atravesarlos".

La Agencia Medioambiental también revisará en los próximos días las defensas construidas en las riberas de los ríos para examinar los daños causados y los posibles fallos en estas inundaciones.

Unas 1.300 viviendas han resultado seriamente afectadas por las riadas y a sus propietarios se les ha pedido que no regresen todavía para no interferir en las labores de desescombro y limpieza.

En las poblaciones más afectadas, Cockermouth y Workington, los bomberos y los equipos de rescate siguieron trabajando en las últimas horas para certificar la estabilidad de los edificios.

Adrian Holme, del servicio de bomberos de Cumbria, manifestó que la operación todavía está en una "fase de emergencia".

El pronóstico del Servicio de Meteorología habla de nuevas lluvias intensas para las próximas horas y se mantienen activas un total de 22 alertas ante posibles nuevas riadas en el norte y el suroeste de Inglaterra, así como en Escocia y el País de Gales.

En las últimas horas, otra persona falleció en las aguas crecidas de los cauces ingleses, en este caso un hombre que descendía en canoa por un río en Devon, en el suroeste del país.

Además, los servicios de rescate buscan a una mujer que se cree que fue arrastrada el sábado por otro río en el sur de Gales.

Este episodio de lluvias e inundaciones es similar al que también anegó amplias zonas de Cumbria en enero de 2005, en lo que fue calificado entonces por las autoridades como las peores inundaciones registradas en esa zona del país en los últimos 200 años.

Esta vez, según los meteorólogos, "la tormenta perfecta" fue causada por un sistema de aire cálido y húmedo procedente del Atlántico, que se concentró sobre Cumbria.