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Nostálgicos del franquismo se reúnen en la Plaza de Oriente

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Cientos de personas, muchas realizando el saludo fascista, se concentraron el domingo en la Plaza de Oriente de Madrid para conmemorar la muerte de Francisco Franco, cuyo legado sigue provocando amargas disputas legales 33 años de del deceso del dictador.

Muchos de los que se reunieron frente al Palacio Real, donde se instaló la capilla ardiente del dictador en 1975, llevaban el uniforme de la camisa azul y boina roja de la Falange y otros símbolos del franquismo.

"(Estoy aquí) por gratitud y homenaje a los caídos en la guerra de liberación contra el marxismo, por supuesto", dijo la sevillana Francisca García Díaz, en referencia a la Guerra Civil de 1936-39 que siguió al golpe militar dirigido por Franco.

García seguía dolida con la Ley de la Memoria Histórica que la impidió llevar su uniforme y otros símbolos políticos en una misa tradicional celebrada el día antes en el Valle de los Caídos, donde está enterrado Franco.

"El Gobierno este es una dictadura de izquierda, dura durísima", declaró, presignándose mientras un cura en un escenario bendecía a Franco.

Un tenderete cercano vendía copias del testamento político de Adolf Hitler y de "Protocolos de los sabios de Sión", una antigua octavilla antisemita.

Durante el resto del año, el lugar de la manifestación del domingo se utiliza para conciertos al aire libre y los turistas abarrotan caros cafés junto al adyacente Teatro Real o pasean por los Jardines de Sabatini.

El franquismo ha vuelto en las últimas semanas a las primeras páginas de los periódicos con motivo de la iniciativa del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para investigar la desaparición de unas 130.000 personas, muchas de las cuales fueron ejecutadas por las fuerzas de Franco y enterradas en fosas comunes.

La Fiscalía dijo que el procedimiento desafiaba la ley de amnistía de 1977 y desde la oposición se dijo que la iniciativa reabriría viejas heridas.

Garzón renunció sin embargo finalmente la semana pasada a seguir con la investigación y trasladó el caso a los juzgados de instrucción de las localidades de 20 provincias donde se encuentran las fosas ya identificadas.

A pesar del archivo de la causa en la Audiencia, los familiares que ayudaron a reunir las listas de desaparecidos para Garzón dicen que seguirán con su larga campaña para desenterrar e identificar los restos de sus seres queridos.

"Se cierra esta puerta, pero se han abierto otras", dijo Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, a una radio la semana pasada.