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'NOTW' espió a la madre de otra niña asesinada

El diario de Murdoch dio un móvil pinchado a la mujer, con la que colaboraba

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El escándalo de los pinchazos telefónicos del dominical sensacionalista News of the World ha alcanzado niveles inauditos. La publicación de News International, compañía de Rupert Murdoch, no sólo intervenía los teléfonos de famosos, adversarios y víctimas de crímenes, sino también los de amigos que colaboraban con el periódico. Scotland Yard informó a Sara Payne, madre de una niña homónima de 8 años de edad secuestrada y asesinada por un pederasta en 2000, que tienen pruebas de que uno de sus teléfonos fue intervenido.

La evidencia está en la agenda de Glenn Mulcaire, el detective a sueldo de NOTW, que ya cumplió condena en el 2007 por pinchar los teléfonos de famosos. En el caso de Sara Payne, destrozada por el asesinato de su hija, la traición es doblemente cruel porque se alió con Rebekah Brooks, exdirectora de NOTW, para llevar a cabo una campaña a favor de informar a los padres de menores de la presencia de pederastas, en proceso de rehabilitación, en un barrio. La campaña, conocida como 'Ley Sarah', no consiguió sus objetivos, pero NOTW se arrogó una victoria moral en favor de los menores británicos. Brooks regaló a Sara Payne un teléfono móvil. Un regalo envenenado, ya que ha resultado ser el teléfono pinchado.

Sara Payne estaba aliada con el diario en una campaña contra los pederastas

Ayer, Brooks rechazó esas acusaciones con un comunicado: 'El teléfono no era un regalo mío, sino que el periódico proveyó a Sara Payne con el teléfono para que estuviese en contacto con los seguidores de la campaña a favor de la Ley Sarah'. Brooks, quien después dirigió News International, dimitió hace dos semanas. En su comunicado dice que 'la idea de que el teléfono de Sara fuese intervenido por Mulcaire es impensable, aberrante'. Pero, según la Policía, es lo que ocurrió.

La Policía lleva a cabo la operación Weeding que consiste en estudiar los 4.000 contactos de la agenda de Mulcaire, quien estuvo a sueldo de News International hasta hace un par de semanas. Durante años, el investigador tuvo un contrato exclusivo de 104.988 libras (126.000 euros), más 12.300 libras (15.000 euros) en efectivo, anuales para proveer 'servicios de información e investigación' a NOTW.

Ayer, Sara Payne se mostró 'anonadada y profundamente decepcionada' por las revelaciones. El impacto de la campaña por la reforma de la ley fue tal que ella misma escribió un artículo en el último número de la publicación, cerrada por Rupert Murdoch a raíz del escándalo. El título de su artículo fue: 'News of the World demostró ser una fuerza para el bien común'. Titular que ahora le debe ser insoportable.

La propia Rebekah Brooks regaló a la madre el teléfono que fue intervenido

El último capítulo en el escándalo de los pinchazos se produjo el mismo día que se formó la comisión que investigará las relaciones entre periodistas, políticos, policías y medios. Lord Leveson,presidente de la comisión, anunció que empezará a llamar a testigos en septiembre y tendrá los resultados de las pesquisas en septiembre del 2012. La imparcialidad de Levenson ha sido puesta en duda al saberse que ha acudido a dos fiestas en casa de Elizabeth Murdoch, hija de Rupert y miembro oyente del Consejo de Administración de News Corporation, cuya división en Reino Unido es News International.

El líder laborista, Ed Miliband, y un grupo de diputados han protestado por que el juez que se codea con Elizabeth Murdoch y su marido, el relaciones públicas Mathew Freud, presida la investigación sobre los pinchazos telefónicos en la prensa. En respuesta a las críticas, el juez Levenson se ha comprometido a escuchar a todas las partes para sacar conclusiones 'en beneficio público'.

En la comisión están representados todos los ámbitos implicados: Shami Chakrabarti, directora de Liberty, organización defensora de Derechos Humanos; Sir Paul Scott-Lee, ex jefe policial; Lord David Currie, expresidente del organismo regulador Ofcom; y tres periodistas de la prensa de calidad, como contrapeso a los medios sensacionalistas.