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Novacaixagalicia paga prejubilaciones millonarias a su antiguo Consejo

Su ex director general ha recibido más de siete millones de euros en indemnización. Javier García Paredes, ex director general adjunto, devolvió más de la mitad porque las "condiciones le parecían escandal

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Antes, altos directivos de cajas, ahora, prejubilados millonarios. La situación suele aflorar cíclicamente en las entidades con independencia de su salud financiera. Sin embargo, desde que el Fondo deReestructuración Ordenada Bancaria (FROB) va tomando el control de las entidades, la factura no para de engordar.

En la CAM, la salida de Roberto López Abad, el director general de la entidad antes de la llegada de María Dolores Amorós, significó un desembolso de 5,6 millones de euros antes de impuestos. Una cifra de la que el sector comentaba hace unos días que sería 'difícil de superar' por el tamaño de la caja alicantina (80.000 millones en activos), actualmente intervenida.

'Cuanto mayor es la caja, mayores son los sueldos, blindajes, dietas e indemnizaciones de sus consejeros', explican fuentes financieras. Pero la factura pagada en las prejubilaciones de Novacaixagalicia parece haber trastocado el razonamiento. La gallega es la novena entidad financiera española por tamaño (poco más de 78.000 millones). Sin embargo, la caja gallega ha sufragado uno de los procesos de prejubilaciones más caro en la historia de los consejos de una entidad financiera en España.

Según algunas fuentes, José Luis Pego, ex director general de la caja antes del desembarco de José María Castellano, habría superado los siete millones en concepto de prejubilación e indemnización. Pego, de 54 años, percibía 600.000 euros anuales por su puesto directivo. 'La cifra no llega a los ocho millones, pero está cercana', reconocen fuentes conocedoras de los números. Mientras, el ex director general adjunto de la oficina de integración, Óscar Rodríguez Estrada, superaría los cinco millones, en tanto que el exresponsable del grupo inmobiliario, Gregorio Gorriarán, ha percibido más de cuatro millones.

Ese entorno habría superado Javier García Paredes, exdirector general adjunto de la entidad. El hombre que fue clave en la fusión con Caixanova decidió renunciar a más de la mitad de su indemnización porque, según reconocen desde la propia entidad, 'las condiciones de jubilación le parecían escandalosas'. De hecho, en la entidad causó sorpresa su salida, ya que Castellano le comunicó que contaba con él en su nuevo equipo.

Amorós, ex directora general de la CAM,
niega haber realizado irregularidad alguna 

Los altos directivos de la caja gallega tienen, además, un seguro para complementar la pensión pública, a modo de plan de pensiones. Este seguro aparece reflejado en el concepto de gastos de personal. Así, en la próxima presentación de resultados de Novacaixagalicia, esta partida se habrá visto incrementada de forma notable, ya que las salidas de Pego, Rodríguez y Gorriarán aún no estaban dotadas.

Las millonarias prejubilaciones de estos directivos de la caja gallega se alejan de la media que han percibido los 1.200 trabajadores de la entidad que han salido antes de su conversión en banco (NCG Banco).Estos recibirán más de 280.000 euros en concepto de prejubilación. Una cifra que se ha incrementado hasta el entorno del millón de euros para aquellos trabajadores que superaron las cuatro décadas en alguna de las dos cajas gallegas.

En el caso de la CAM, los sindicatos y la caja no lograron un acuerdo tan abultado. Allí, la retribución media de su último ERE (Expediente de Regulación de Empleo) también osciló en la franja de los 250.000 euros. Muy por debajo de los más de 340.000 euros de la pensión vitalicia que María Dolores Amorós, la última directora general despedida hace una semana por los nuevos administradores del FROB, pretendía asegurarse tras su salida de la caja.

'Mi actuación fue siempre leal, recta, transparente y ajustada a derecho. No hice nada ilegal', aseguraba ayer Amorós en unas declaraciones a Efe con las que quiso salir al paso de todas las irregularidades que se le imputan como responsable de la CAM.

El contrato de Amorós, como el del resto de la alta dirección de todas las cajas, era conocido tanto por el Banco de España como por el Gobierno de su comunidad autónoma, que, a la postre, permite el pago de esas cantidades.

En otras ocasiones, como le sucedió a Miguel Blesa en su salida de Caja Madrid, la oposición política reduce sus emolumentos. Blesa se llevó 1,8 millones de euros de la caja madrileña en enero de 2010 en concepto de indemnización, después de perder su batalla con la Comunidad de Madrid para mantenerse al frente de la entidad. La cantidad podría haber sido mayor si su sucesor, Rodrigo Rato, no hubiera suspendido el reparto del bonus plurianual a 25 altos directivos de la caja a principios de este año. Mientras, el secretario del Consejo de Blesa, Enrique de la Torre, recibió en 2009 casi 4,8 millones.

El Banco de España y las CCAA revisan los contratos de todos los altos directivos 

'En los próximos días, la lista podría aumentarse en alguna de las otras dos cajas nacionalizadas (CatalunyaCaixa y Unnim)', aseguran desde el sector. Ambas entidades se encuentran en pleno proceso de aligeramiento de los órganos de gobierno de sus cajas tras la entrada del FROB y sólo gestionarán la obra social. 'Ya no tiene sentido asambleas con 180 personas', reconocen en una de las dos cajas.

Ya en 2008, CatalunyaCaixa, por entonces Caixa Catalunya, indemnizó a Josep María Loza, su director general, con cinco millones de euros, más otra cifra similar en su plan de pensiones. En enero de 2010, el Consejo aumentó un 33%, hasta 800.000 euros, el sueldo del director general, Adolf Todó.

Los gestores del FROB (el fondo de rescate público que se ha hecho cargo del 100% del capital de Unnim) tomaron ayer posesión de sus cargos en la caja catalana, reconvertida ahora en banco. Los administradores dirigirán la entidad durante el tiempo que transcurra hasta su venta, algo que se espera que sea en breve, y el consejero delegado del banco será Jordi Mestre, hasta ahora director general de la caja. Puesto que la entidad se convirtió en banco el pasado fin de semana y le traspasó todos sus activos, ahora no tiene sentido que la caja mantenga un amplio Consejo de Administración como actualmente, ni tampoco una Asamblea General tan grande, con lo que en un corto plazo de tiempo los reducirá sustancialmente de tamaño. Queda por ver cuánto tiempo pasa hasta que sea fundación.