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Noventa y nueve años después la historia se repitió en Indianápolis

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Aunque pueda resultar extraño así es, noventa y nueve años después se volvió a repetir la historia en Indianápolis, aunque esta vez de una forma un tanto distinta.

Históricamente, el circuito de Indianápolis se inauguró en 1909 con una carrera del campeonato americano, pero esa primera cita con el nacional de motociclismo estadounidense también se vio cuestionada por dos motivos, el primero que las obras no habían concluido y, el segundo, al aparecer, como ahora, una molesta lluvia que dejó las precarias instalaciones de entonces en un estado poco apropiado para la práctica del motociclismo.

Entonces como ahora, las carreras se acabaron disputando, pero la imagen del mítico circuito de Indianápolis quedó en entredicho.

Aun a pesar de todo, en Indianápolis se han podido disputar dos carreras, la de 125 c.c. y la de MotoGP, que han visto la primera victoria en la carrera deportiva del español Nicolás Terol (Aprilia) y el histórico triunfo del italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), que cerró el círculo de trazados en los que no había ganado nunca: Laguna Seca, Misano Adriático e Indianápolis.

Ninguna de las dos pruebas disputadas estuvo exenta de incidentes, todos ellos externos a lo estrictamente deportivo y quizás provocados, como se anunciaba, por una peligrosa cola del huracán IKE.

La carrera de 125 c.c. tenía que ser de neto color español y así fue, ya que el autor del mejor tiempo de entrenamientos había sido Pol Espargaró (Derbi), pero en la segunda línea se encontraba un ambicioso Nicolás Terol (Aprilia) que se sabía con opciones de luchar una vez más por el podio y, por qué no, por la victoria.

Inicialmente, fue Espargaró el que tomó la iniciativa con una salida fulgurante que le permitió abrir un rápido hueco respecto a sus rivales, entre los que comenzó a destacar Terol tras dar buena cuenta del británico Scott Redding (Aprilia).

Una vez que Terol enjugó las diferencias que había acumulado el joven Espargaró, el piloto de Alcoy, aunque nacido en Bocairent, superó con cierta facilidad a su rival e inició una escapada en solitario en pos de la victoria, si bien ni él mismo lo sabía en ese momento, pues el final de la prueba no estuvo exento de incertidumbre.

Con Terol al frente de la prueba, comenzaron los primeros avisos de tormenta. En la decimosexta vuelta la dirección de carrera mostró bandera de agua.

Pol Espargaró reaccionó tarde e intentó cazar y superar a Terol, lo que hizo en la decimoséptima vuelta, pero fue entonces cuando se detuvo la carrera y, al haberse cubierto los dos tercios de la misma, la vuelta válida para establecer la clasificación era la anterior completa de todos los pilotos, es decir, la decimosexta, en la que el piloto de Aprilia había atravesado la línea de llegada por delante del de Derbi.

La lluvia arreció y la organización se vio forzada a retrasar la carrera de 250 c.c., que situó tras la de MotoGP, que debía comenzar y comenzó a la hora prevista, pero ahí no se habían acabado todos los sinsabores.

El australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici) fue el primer líder de la carrera, a él le sucedió antes de concluir la vuelta inicial el italiano Andrea Dovizioso (Honda RC 212 V), pero en la segunda fue el estadounidense Nicky Hayden (Honda RC 212 V) el que tomó la iniciativa para delirio de los aficionados locales.

Su liderato fue el más sólido de la carrera, ya que aguantó desde la segunda hasta la decimocuarta vuelta, cuando le superó el italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), quien a ritmo de récord se marchó de todos sus rivales en busca de la victoria.

Un triunfo que llegó antes de tiempo, pues un vendaval de viento hizo casi insostenibles las motos a los cerca de 300 km/h. a los que rodaban en la recta de Indianápolis y la bandera roja, una vez más, se hizo inevitable.