Publicado: 17.10.2014 07:00 |Actualizado: 17.10.2014 07:00

"Nuestra consulta era seria y fiable, no como la de Mas"

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Al exalcalde de Arenys de Munt (Barcelona), Josep Manel Ximenis, le dicen últimamente que la consulta que ahora planea Artur Mas se parece mucho a la que se celebró en este municipio el 13 de septiembre de 2009. "Oigo decir que que los dos procesos se parecen, pero yo no veo similitudes, la verdad", afirma con rotundidad a Público en una conversación telefónica.

La primera consulta soberanista de Catalunya obtuvo un 33% de participación y fue el germen de otras tantas en más de 500 municipios que llevaron a las urnas a más de dos millones y medio de catalanes durante más dos años. "El objetivo de la Coordinadora Nacional de Consultes [que se creó un mes después de la consulta de Arenys] era organizar más consultas para hacer presión y conseguir que se celebrara finalmente un referéndum en Catalunya", recuerda Ximenis.

"En algún momento habrá que romper la legalidad española si queremos una legalidad catalana"Por ello, después de cuatro años, el hombre que presentó la moción en este municipio catalán y que accedió a la alcaldía en 2011 por las CUP, se siente decepcionado. "El president no está obedeciendo el mandato del pueblo de Catalunya, sino el del Tribunal Constitucional", lamenta. "Si queremos ser un Estado independiente, tarde o temprano deberemos saltarnos la legalidad española para tener una legalidad catalana y éste hubiera sido un buen momento", afirma.

La iniciativa de Arenys de Munt fue apoyada, en 2009, por CiU, ERC, ICV, CUP, Catalunya Acció y algunos militantes del PSC. El 96% de los participantes votó a favor de la independencia. 

Si Ximenis tiene que elegir la diferencia principal entre la nueva propuesta de Mas y la consulta de Arenys, no duda. "La nuestro era serio, lo suyo, no. Nuestro proceso era fiable, el suyo, no". El exalcalde explica que en la consulta de Arenys había un registro informático "claro y transparente" que controlaba el proceso y aseguraba la proporción de una persona, un voto. "Se lo podemos vender", sugiere tras advertir de que no piensa que la Coordinadora deba ayudar al Govern en la organización de la iniciativa.

"¿Cómo se va a garantizar que no se manipulan los votos si se puede votar hasta 15 días después del 9-N?" En 2009, el recuento de votos se hizo en los colegios, justo en el momento en que se cerró la votación, y los resultados se dieron a conocer dos horas después. "Nosotros pusimos en marcha un proceso que respetaba el derecho de los ciudadanos, para que todo el mundo pudiera votar. Ahora no, ahora se está improvisando porque no hay una intención real de hacer la consulta y lo que se va a hacer no es serio", denuncia además de criticar que detrás de la última propuesta de Mas está "su afán para seguir en el poder porque CiU está en horas bajas".

Ximenis insiste en que la diferencia clave es el censo y el hecho de que la nueva consulta no tenga la convierte en menos fiable que el proceso de Arenys, en su opinión. "¿Si se puede votar hasta 15 días después del 9-N, qué garantías tiene la ciudadanía de que no se manipulará la votación?, ¿quién custodiará las urnas durante ese tiempo? En nuestro caso, no existían estas dudas", señala recordando que precisamente en Escocia, los independentistas han denunciado manipulación de votos durante el transporte de las urnas desde el lugar de votación al de recuento.

Otra diferencia, más obvia, es que el 9-N estará organizado por el Govern y las consultas que nacieron tras la de Arenys estaban gestionadas por un organismo apolítico. La Coordinadora Nacional de Consultes actuaba, recuerda Ximenis, "de manera neutral, como un Estado, ofreciendo las herramientas necesarias para que la consulta se celebrase". Hasta hoy, la Coordinadora, cuenta, ha permanecido "aletargada", pero tras la decisión de Mas, tomará partido en cuanto se reúna el plenario.