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Una nueva anestesia reduce el riesgo de complicaciones

El compuesto, ensayado en animales, permitirá sedaciones más seguras en cuidados intensivos

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Investigadores del Hospital General de Massachusetts (EEUU) han desarrollado una nueva variante de una anestesia general común que podría ser más segura para algunos tipos de pacientes, sobre todo aquellos en estado grave. Los autores describen en sus estudios que el fármaco metoxicarbonil-etomidato (MOC-etomidato), una versión alterada de un anestésico existente, no provoca una prolongada supresión de la actividad de la glándula adrenal situada sobre el riñón y productora de hormonas como la adrenalina como sí hace el compuesto madre, el etomidato; un efecto secundario que puede ser letal para las personas mayores o para ciertos enfermos en estado crítico.

El director del proyecto, Douglas Raines, del departamento de Anestesiología, Atención Crítica y Medicina del Dolor del Hospital General de Massachusetts, señala: 'Hemos producido una versión de etomidato que se descompone muy rápido en el organismo y que reduce la duración de la supresión adrenal, mientras que retiene el beneficio del etomidato al mantener la presión sanguínea mucho más estable que otros anestésicos'. Los resultados de la investigación se publican en la edición de agosto de la revista Anesthesiology.

En el texto, los expertos explican que casi todos los agentes anestésicos generales reducen la presión sanguínea de forma inmediata tras su administración, lo que puede tener serias consecuencias para los pacientes de edad avanzada y en estado más grave. En tales casos se emplea el etomidato, que mantiene la presión estable, pero que sin embargo produce una supresión adrenal que puede durar horas o días. Para buscar una versión más segura del etomidato, los científicos imitaron la estructura química de otros análogos que se derivan a partir de medicamentos existentes para hacer variantes más fáciles de metabolizar. Para ello se añade una molécula que facilita que las enzimas naturales del organismo descompongan más rápido el fármaco después de su funcionamiento. Estos derivados que se metabolizan con rapidez se denominan análogos blandos.

Anesthesiology

Los experimentos en renacuajos y ratas mostraron que el MOC-etomidato producía anestesia de forma rápida y que los animales se recuperaban con rapidez. El estudio en ratas verificó que el MOC-etomidato tenía poco efecto sobre los niveles de presión sanguínea y que no afectaba a la actividad adrenal, incluso cuando se administraba al doble de la dosis requerida para producir anestesia. En esta ocasión el estudio analizó sólo el efecto de una única dosis de MOC-etomidato; el próximo paso consistirá en estudiar la infusión continua del fármaco.

El paso a humanos

Antes de evaluar el fármaco en humanos, los investigadores necesitan reunir todos los datos adicionales de los estudios en animales. De momento, lo han ensayado también en células hepáticas humanas in vitro para estudiar su metabolización, descubriendo que el compuesto tiene una vida media de 4,4 minutos, frente a los 40 del etomidato. Según Raines, que también es profesor asociado de Anestesiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, la rápida metabolización del compuesto permitirá una recuperación más rápida después de la sedación que con otros anestésicos.

'Si todo marcha bien, esperamos proporcionar una dosis mayor de MOC-etomidato para inducir la anestesia y seguir con una infusión continua para mantenerla sin reducir la presión sanguínea, incluso en los pacientes muy enfermos', dice Raines. 'Los pacientes despertarán más deprisa y con menos sedación después de la cirugía y la anestesia', concluye.