Publicado: 19.01.2014 22:44 |Actualizado: 19.01.2014 22:44

La nueva ley antiprotesta vuelve a convertir Kiev en un campo de batalla

Cerca de 100.000 ucranianos han salido a las calles de la capital para clamar contra la nueva ley que restringe las manifestaciones en el país. La protesta ha acabado con graves enfrentamientos con la Policía cerca del Parlamento

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La capital de Ucrania, Kiev, ha vuelto a ser escenario de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad  y los manifestantes proeuropeos, cuyos ánimos se encuentran más agitados que nunca con la aprobación de la nueva ley antiprotesta en el Parlamento durante esta semana. Una medida que prentende poner cerco a las manifestacionesque se llevan sucediendo desde que el presidente Yanukovich dio marcha atrás el pasado noviembre al acuerdo de libre comercio con la Unión Europea y prefirió seguir afianzando sus vínculos económicos con Moscú.

Los manifestantes se enfrentaron con la Policía antidisturbios con palos e intentaron impedir el paso de un autobús con el que la policía pretendía bloquear el paso hacia la carretera que lleva al Parlamento. El Ministerio del Interior cifró en 30 los policías que resultaron heridos durante la jornada en la que los manifestantes apartaron e incendiaron uno de los autobuses de la policía que obstruían el paso.

Pese a los llamados de los líderes de oposición de no recurrir a la violencia, los manifestantes arrojaron bombas de humo, bengalas y otros objetos contra los agentes policiales.

Según Interior, 30 policías resultaron heridos durante la jornada

Los incidentes comenzaron al término del mitin multitudinario que la oposición ha celebrado en el centro de Kiev, cuando varios miles de manifestantes intentaron romper el cerco policial establecido por la fuerza antidisturbios junto a la sede gubernamental.

"Acercarse a menos de tres metros de los agentes será considerado un ataque contra su integridad física", advertía por altavoces la policía.

En el lugar de los incidentes se personó el campeón mundial de boxeo y líder del partido opositor UDAR (GOLPE), Vitali Klitschkó, para intentar calmar los ánimos.

Uno de manifestantes roció a Klitschkó con un extintor de incendios.

"Lo que estáis haciendo es muy peligroso", dijo el dirigente opositor al dirigirse al gentío con un altavoz minutos después, ya recuperado del ataque con el extintor.

Sin embargo, las palabras de Klitschkó fueron recibidas con gritos de reprobación por los manifestantes.

Una portavoz Klitschko dijo a través de Twitter que el presidente Viktor Yanukovich había acordado reunirse de inmediato con el campeón mundial de boxeo en la residencia presidencial ubicada en las afueras de Kiev, aunque esto no ha sido confirmado por fuentes cercanas al mandatario.

Más temprano pero también este domingo, cerca de 100.000 ucranianos se concentraron en la capital para protestar contra una nueva ley que busca poner fin a las protestas antigubernamentales.

La norma -calificada por Estados Unidos y otros gobiernos occidentales como antidemocrática- se aprobó el jueves en el Parlamento y apunta a prohibir cualquier instalación no autorizada de carpas, escenarios o el uso de altavoces en lugares públicos, algo muy parecido a la ley de Seguridad Ciudadana aprobada por el Parlamento español el mes pasado.

La crisis pone en evidencia la división en un país de 46 millones de habitantes. Los habitantes de las zonas de habla rusa, en el este del país, se identifican más con Rusia, mientras que quienes viven en áreas en las que se habla ucraniano, en el oeste y el centro de la nación, miran más a Occidente.