Publicado: 21.01.2014 12:44 |Actualizado: 21.01.2014 12:44

Nueva orden de detención para el prelado del 'caso banco vaticano'

Nunzio Scarano, en arresto domiciliario tras ser acusado de haber introducido en Italia 20 millones de euros procedentes de Suiza, acumula un nuevo cargo de blanqueo

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El prelado italiano Nunzio Scarano, arrestado en junio por un delito de lavado de dinero, ha sido acusado este martes de otro delito de blanqueo por el que ha recibido una nueva orden de detención domiciliaria en relación con las irregularidades cometidas en la gestión del Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco vaticano. 

Scarano ya se encuentra en arresto domiciliario en su Salerno natal, en el sur de Italia, fruto de la investigación que tiene abierta la Fiscalía de Roma sobre las presuntas irregularidades en la gestión y transparencia de las cuentas del banco vaticano. Está acusado de conspirar para la entrada ilegal en Italia de 20 millones de euros procedentes de Suiza para unos amigos constructores de barcos en Salerno.

Junto al prelado, exresponsable del servicio de contabilidad de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), también fue detenido este martes un párroco de la misma ciudad y se ha ordenado que se prohíba el ejercicio de su actividad a un notario también implicado. Además, la Guardia de Finanzas (policía financiera italiana) ha procedido a confiscar algunos bienes inmuebles y cuentas corrientes, por cerca de seis millones de euros en bancos italianos.

Según las investigaciones, Scarano se ocupaba de una amplia red de blanqueo de dinero que hacía pasar por falsas donaciones para los pobres y que acababan en las cuentas del banco vaticano. Las pesquisas han comprobado que la red de Scarano se ocupaba de entregar a las personas que querían blanquear capitales unos sobres con dinero sacado de cuentas del IOR, y estos después devolvían la misma cantidad en donaciones para los pobres.

El pasado junio, Scarano fue detenido y puesto bajo arresto domiciliario junto con el exagente de los servicios secretos internos italianos (AISI) Giovanni Maria Zito y Giovanni Carenzio, un intermediario financiero cuya actividad tiene sede en las islas Canarias (España). Scarano ya había sido suspendido por el Vaticano de todos sus cargos después de que se supiera que la Fiscalía de Salerno le investigaba por blanqueo de dinero por un caso de cheques justificados como donaciones de origen poco claro, por un total de 580.000 euros.