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El nuevo gobierno de Merkel aprueba el primer paquete de rebajas fiscales

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El nuevo gobierno de centro-derecha de Angela Merkel aprobó hoy el primer paquete de alivio fiscal, cuyo volumen comportará a partir del próximo año una rebaja de la carga tributaria de unos 8.400 millones de euros para familias y empresas.

El proyecto de ley, que será sometido a su primera lectura parlamentaria el próximo jueves, forma parte de las medidas fiscales con las que el gobierno pretende impulsar la demanda interna como instrumento para combatir la crisis.

La "Ley para acelerar el crecimiento", como se ha titulado oficialmente, contempla aumentar la cuantía desgravable para las familias con hijos de actualmente 6.024 hasta 7.008 euros, independientemente del nivel de ingreso de los declarantes.

Además, prevé subir las ayudas por hijo en veinte euros mensuales: hasta 184 euros para los dos primeros hijos, hasta 190 euros para el tercero y hasta 215 a partir del cuarto.

Con respecto al impuesto de sucesiones, el proyecto contempla facilitar las herencias empresariales a hermanos y primos, que recibirán un trato fiscal preferencial similar al que ya tienen hijos o cónyuges.

La hostelería pasará a disfrutar del tipo reducido en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y sólo pagará el 7 en lugar del 19 por ciento.

A medio plazo el gobierno ha acordado en su tratado de coalición una amplia reforma fiscal que persigue aliviar la carga tributaria en unos 24.000 millones de euros anuales a partir de 2011.

Los planes de rebajar los impuestos no sólo han sido calificados de irrealizables por parte de expertos económicos, sino que han cosechado también críticas entre los barones regionales de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller.

Los "Länder" temen que tendrán que asumir la mayor parte de la carga que supondrán las rebajas para las arcas públicas.

El nuevo ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha intentado quitar hierro al asunto y ha prometido a los estados federados que el Estado y los Länder se repartirán las cargas a partes casi iguales, 4.500 millones de euros el Estado y el resto entre las regiones.

Schäuble cree que es factible compaginar la carga financiera que supondrá la ley para el erario público con el compromiso de evitar que el endeudamiento se dispare más allá de los 86.000 millones de euros -cifra de por sí récord- en 2010.

Es un objetivo "ambicioso, pero realizable", subrayó.

Las críticas del socio mayoritario hacia el proyecto sellado por cristianodemócratas, socialcristianos y liberales -a instancias de los dos últimos partidos- se hicieron patentes apenas unos días después de firmarse la coalición.

Las reservas afectan fundamentalmente al plan de hacer una ambiciosa reforma fiscal a partir de 2011.

Ahora Merkel ha optado por aplazar el debate y ha decidido convocar para mediados del próximo año una comisión de expertos que deberá estudiar la viabilidad de este proyecto.

Los liberales quieren introducir un sistema de tipos escalonado más sencillo que el actual, que es lineal progresivo.

En el Partido Liberal (FDP) se ha empezado a formar una protesta contra lo que temen que sea una estrategia de dilación por parte del socio mayor.

El vicepresidente del FDP Andreas Pinkwart, calificó de "maniobra evidente" la decisión de montar una comisión.

En declaraciones al diario "Handelsblatt" Pinkwart afirmó que traspasar a una comisión cuestiones sobre la que se ha tomado una decisión de principio, es "cuestionar el acuerdo de coalición en uno de sus puntos centrales".