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El numero dos de los Hermanos Musulmanes califica de injustas las penas contra los dirigentes de la organización

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El número dos del grupo islamista egipcio Hermanos Musulmanes, Mohamed Habib, calificó de injustas las penas de cárcel que un tribunal militar de El Cairo dictó hoy contra 25 dirigentes de la organización.

"Esos fallos son injustos y de una extrañeza extremada en todos sus términos, ya que son fundamentalmente de carácter político, y dictados por un tribunal excepcional y militar, que no tiene competencia (en procesar a civiles)", subrayó Habib en un comunicado difundido en la página web del grupo.

El líder de la hermandad reaccionaba así después de que la corte marcial condenó la mañana de hoy a los 25 dirigentes a penas de entre tres y diez años de cárcel por blanqueo de dinero y pertenencia a organización prohibida.

"Esas penas expresan el grado de severidad y violencia con la que actúa el régimen represivo contra Hermanos Musulmanes, organización que sigue una estrategia pacífica y moderada", indicó Habib.

A su juicio, los fallos suponen una revancha por el éxito que logró la agrupación en los comicios legislativos del año 2005, en la que cosechó un quinto de los escaños de la Cámara.

En ese contexto, el dirigente indicó que las sentencias "no sólo tienen el objetivo de hostigar y marginar a la hermandad de la actuación política, sino también intimidar al pueblo egipcio".

Habib advirtió, además, de que "las penas atizarán la presión y descontento en la sociedad egipcia, generada por la crisis política, económica y social, que el Gobierno ha fracasado en resolverlas".

El tribunal militar condenó al vicesecretario general del grupo y considerado "número tres", Jairat al Chater, y el empresario Hasan Malek, también destacado dirigente, a siete años de cárcel, según fuentes de la seguridad egipcia.

La corte, cuya sentencia es inapelable, ordenó también la incautación de los bienes de los condenados.

Además, cinco acusados fueron condenados a cinco años de cárcel, trece a tres años, y otros cinco, que se encuentran fuera de Egipto y fueron juzgados en rebeldía, a diez años de prisión.

Quince de los procesados han sido absueltos por el mismo tribunal.

La sentencia supone el último golpe de las autoridades egipcias contra el principal grupo opositor del país contra el que el Gobierno lanzó una campaña legal y policial tras las pasadas elecciones de 2005.