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Obama aborda la marcha de la economía en un almuerzo con los líderes republicanos

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El presidente de EE.UU., Barack Obama, y los líderes republicanos en la Cámara de Representantes se reunieron hoy por primera vez desde el comienzo de la legislatura, en un almuerzo en el que acordaron cooperar en asuntos como el recorte del déficit.

Según indicó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, los participantes en el almuerzo de trabajo en la Casa Blanca acordaron colaborar en "la reducción del déficit y en el recorte del gasto".

También acordaron colaborar en cuestiones comerciales, donde salieron a relucir los tratados de libre comercio pendientes con Colombia y Panamá desde 2007 y 2007, respectivamente.

Según recordó Gibbs, van a intensificar su compromiso "para abordar ambos acuerdos con la esperanza de que estas negociaciones puedan concluir este año y se puedan enviar los acuerdos al Congreso después", repitiendo así lo formulado por el representante de Comercio Exterior, Ron Kirk, hoy en una audiencia en el Congreso.

Obama y los líderes republicanos abordaron también la reforma educativa, un área donde ambos partidos han colaborado en los dos años de mandato del presidente demócrata.

La política exterior salió a relucir en particular en lo relativo a las guerras en Irak y Afganistán y el proceso de transición en ambos países para el regreso de las tropas estadounidenses.

En Irak, está previsto que a finales de este año hayan regresado a casa todos los soldados de EE.UU., que en los momentos álgidos de la guerra superaron los 150.000 allí destinados, mientras que en Afganistán el Gobierno estadounidense prevé comenzar el regreso de las tropas el próximo julio.

No obstante, subrayó Gibbs, el asunto principal fue "reducir el déficit y el crecimiento de la economía".

Obama, según el portavoz, consideró que el encuentro, que duró aproximadamente una hora, fue "muy constructivo".

En la reunión participaron, además del propio Obama, el vicepresidente, Joe Biden, y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, William Daley.

Por parte republicana acudieron el líder de la mayoría y el jefe de disciplina en la Cámara de Representantes, Eric Cantor y Kevin McCarthy respectivamente, así como el presidente de este foro, John Boehner.

En un sentido optimista similar al de Obama se expresaron los líderes republicanos, que declararon a la salida del encuentro que "fue un almuerzo muy bueno y hemos pedido encontrar el suficiente terreno común como para mostrar al pueblo estadounidense que estamos dispuestos a colaborar en su beneficio".

Sin embargo, ninguna de las partes mencionó ningún acuerdo concreto.

En su rueda de prensa diaria Gibbs advirtió que el almuerzo, que será "el primero de muchos", no fue "una sesión negociadora" y aún quedan pendientes "largos debates" para llegar a acuerdos sobre los temas por resolver.

Y entre estos temas hay algunos bastante espinosos.

El próximo lunes la Casa Blanca tiene previsto presentar su propuesta de presupuesto federal para el año fiscal 2012, entre exigencias republicanas de una firme política de contención de gastos para hacer frente a un déficit fiscal que ronda los 1,5 billones de dólares.

Los republicanos de la Cámara de Representantes han presentado una propuesta para recortar 35.000 millones de dólares del presupuesto, incluida la inversión en infraestructuras o en educación.

Estas son áreas donde Obama aboga por aumentar las inversiones, para fomentar la competitividad del país y generar más puestos de trabajo, como apuntó en su discurso sobre el Estado de la Unión el pasado día 25.

Al mismo tiempo ha propuesto una congelación presupuestaria de los gastos no obligatorios durante cinco años, como medida contra el déficit fiscal.

Según Gibbs, "hay un amplio acuerdo de que tenemos que cambiar el modo en que Washington funciona, en particular en lo que se refiere al gasto. Tenemos que decidir las cosas de modo que protejamos inversiones importantes para ganar el futuro".

Con este encuentro, Obama quería tender puentes hacia los republicanos, algo que se comprometió a hacer -y que le supuso un aumento en su popularidad- después de las elecciones legislativas del pasado noviembre en las que se impuso este partido con rotundidad.